El mandatario colombiano sigue en su línea de no doblegar el Estado ante los grupos criminales, sean del corte urbano o rural.
Por: Iván Peña Ropaín.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, continuando con la ejecución de las promesas que hizo en campaña, informó la mañana de este viernes que su Gobierno acaba de poner fin a los procesos de diálogo y espacios sociojurídicos, o, simplemente, “Diálogos de Paz”, que venía adelantando el gobierno del entonces mandatario Gustavo Petro con estructuras criminales urbanas y grupos terroristas.
A través de un video que subió en sus redes sociales, De la Espriella expuso la firma sobre un papel que condensa la resolución que revoca la designación de los representantes del Gobierno nacional en la mesa de “Diálogos de Paz” con la guerrilla del ELN.
Agregó en el filme el mandatario de los colombianos al respecto: “Sigo encontrando sorpresas de despilfarro. Aquí, a esos negociadores que hoy estoy revocando, como el doctor Parmenio Cuéllar, Álvaro Jiménez, Feliciano Valencia y Gloria Quiceno, les pagaron 7 mil millones de pesos por ayudar a una falsa paz que trajo terrorismo, sangre y muerte”.
Siguió manifestando el Presidente de Colombia con relación a la decisión que acaba de tomar: “Todos los días encontramos más corrupción, despilfarro, desgreño administrativo, pero, precisamente, fue a lo que vine a corregir, caiga quien caiga”.
Esa decisión se alinea claramente con lo que el Presidente afirma en cada momento: que su administración no otorgará estatus político, contemplaciones ni impunidad a los grupos criminales, reiterando al tiempo que la única alternativa será el sometimiento a la justicia o el enfrentamiento con la fuerza legítima del Estado.
De la Espriella siempre ha defendido el enfoque de seguridad, autoridad y justicia como base para conquistar lo que calificó como una “paz verdadera”, criticando con vehemencia la política de diálogo del Gobierno de Petro y precisando que el Estado no puede ceder ante organizaciones criminales.




