En horas de la noche, como lo vienen realizando desde 2002, un año después de la tragedia, se elevarán dos enormes haces de luz donde hasta 2001 se erguían las mundialmente conocidas Torres Gemelas.
Por: Iván Peña Ropaín.
En el epicentro principal de los ataques terroristas de aquel fatídico 11 de septiembre de 2001, la ciudad de Nueva York, se conmemora este viernes 11 de septiembre de 2026 el vigésimo quinto aniversario de la tragedia más grande de la historia para Estados Unidos, la cual dejó un triste saldo de 2.977 víctimas mortales.
La ceremonia solemne en el lugar donde alguna vez se levantaron las emblemáticas Torres Gemelas del World Trade Center estuvo enmarcada por el recuerdo de los fallecidos y cientos de heridos. Igualmente, se rindió homenaje a los héroes de aquella jornada que salvaron decenas de vidas y se hizo una reflexión sobre las consecuencias que todavía persisten un cuarto de siglo después.
La ceremonia principal se desarrolló en la plaza del Memorial del 11 de Septiembre y reunió a familiares de las víctimas, quienes participaron en la tradicional lectura de los nombres de las personas asesinadas en los ataques del 11 de septiembre de 2001 y también de quienes murieron en el atentado contra el World Trade Center de 1993.

El programa, del que también participaron varios expresidentes de ese país, comenzó en horas de la mañana y contempló varios momentos de silencio para recordar los instantes de aquella desgracia propiciada por integrantes del grupo islámico Al Qaeda, quienes también fallecieron al inmolarse en los actos bélicos.
Una de las novedades de esta conmemoración número 25 es la incorporación de un séptimo momento de silencio. Los seis tradicionales recuerdan las horas en que fueron impactadas y posteriormente colapsaron las Torres Norte y Sur; la embestida, también con avión, contra el Pentágono, y la caída del vuelo 93 en Pensilvania.
Ese nuevo momento está dedicado a quienes fallecieron posteriormente por enfermedades relacionadas con su exposición durante las labores de rescate, recuperación y limpieza tras los atentados dados en esa fecha, que será inolvidable para la humanidad.

Y es que el 11-S, como también se le conoce, no terminó aquel 11 de septiembre. Miles de bomberos, policías, trabajadores de rescate, voluntarios, habitantes de Manhattan y otras personas expuestas al polvo, humo y escombros han sufrido durante estos 25 años consecuencias de salud relacionadas con aquella emergencia.
El Registro de Salud del World Trade Center, actualmente, hace seguimiento a unas 71.000 personas, reflejando que las secuelas humanas del ataque continúan siendo una realidad para numerosas familias.
La ciudad también le dio un significado especial a esta fecha. Por primera vez, Nueva York estableció oficialmente el 11 de septiembre como un “Día de Recuerdo y Servicio”, promoviendo momentos de silencio, actividades educativas, ceremonias y acciones de servicio comunitario. La idea es que el famoso “Never Forget” (“Nunca olvidar”) no sea solamente una frase para recordar a los muertos, sino también un compromiso con el servicio, la solidaridad y la preparación de la ciudad ante futuras situaciones similares.

Al caer la noche llegará otro de los símbolos más reconocidos de esta triste fecha: el “Tribute in Light”, las dos enormes columnas de luz que se proyectan hacia el cielo desde Lower Manhattan y reproducen la silueta de las entonces Torres Gemelas. La instalación se realiza cada 11 de septiembre desde 2002 y este año tendrá una relevancia especial por el cuarto de siglo transcurrido desde los atentados. Los haces de luz pueden alcanzar hasta cuatro millas de altura y ser vistos a decenas de kilómetros de distancia.
Así, 25 años después, Nueva York vuelve a detenerse para recordar una de las jornadas más dolorosas de su historia y de la historia contemporánea del poderoso Estados Unidos. Más allá de las cifras y de las imágenes que dieron la vuelta al planeta, la conmemoración de este viernes vuelve a poner en el centro a las víctimas, sus familias, los sobrevivientes y quienes arriesgaron sus vidas intentando salvar a otros. Un cuarto de siglo después, las luces volverán a iluminar el cielo de Manhattan para repetir el mensaje que ha acompañado a esta ciudad desde aquel 11 de septiembre de 2001: nunca olvidar.





