El señalado cabecilla de los Costeños habría actuado en estrecha coordinación con una célula logística integrada por siete personas que cumplían tareas estratégicas para delinquir.
Una nueva investigación de la Fiscalía pone nuevamente en el centro de la escena criminal a Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, alias Negro Ober, señalado cabecilla del grupo delincuencial los Costeños (Bloque Resistencia Caribe). El ente acusador asegura haber recopilado elementos materiales probatorios que lo vincularían con una ola de extorsiones contra comerciantes y pobladores de Barranquilla, Soledad y Galapa, en medio de amenazas y exigencias millonarias.
Según la investigación de las autoridades, el Negro Ober habría continuado dirigiendo actividades extorsivas incluso desde los centros carcelarios donde ha permanecido privado de la libertad durante 2025 y 2026. Las víctimas, de acuerdo con la Fiscalía, habrían recibido panfletos intimidatorios y videollamadas, en algunas de las cuales el señalado cabecilla presuntamente realizaba directamente las exigencias económicas.
Uno de los episodios que hace parte del expediente ocurrió el 2 de julio de 2025 en Soledad. Un comerciante habría sido interceptado mientras guardaba su vehículo cerca de un billar y, mediante el uso de armas de fuego, fue retenido y trasladado hasta el sector conocido como ‘Round Point’, en Galapa. Allí, según la investigación, fue amenazado y puesto en comunicación por videollamada con alias Negro Ober.
En esa comunicación, el señalado cabecilla presuntamente exigió 10 millones de pesos a cambio de devolverle el vehículo y permitirle continuar con su actividad comercial. Sin embargo, el caso no habría terminado allí. El 14 de julio, la víctima habría sido contactada nuevamente por teléfono y retenida otra vez, mientras los responsables le imponían una nueva exigencia económica, esta vez por 13 millones de pesos.

Para la Fiscalía, estos hechos no habrían sido ejecutados de manera individual. La investigación señala que alias Negro Ober presuntamente se habría articulado con siete integrantes de los Costeños, quienes tendrían diferentes funciones dentro de la estructura, entre ellas facilitar las comunicaciones, intimidar a las víctimas y realizar el cobro de las extorsiones.
En una operación conjunta con la Policía Nacional, seis de esas personas fueron capturadas e identificadas como Javier Eduardo González Lizcano, Jesús David Pérez Montes, Linda Dayana Orozco Ochoa, Yuleidis María Payares Henao, Wendy Johanna Jiménez Sarmiento y Cristian José Nieto Oyola. Mientras tanto, alias Negro Ober y Brigith Andrea Hernández Arrias fueron notificados de este nuevo proceso en los establecimientos carcelarios donde permanecen privados de la libertad.
El expediente también señala que las víctimas de las presuntas extorsiones incluyen comerciantes, tenderos, vendedores informales y pobladores. La Fiscalía sostiene que el modus operandi incluía amenazas y diferentes mecanismos de presión para obligar a los afectados a entregar dinero, generando temor entre quienes desarrollan sus actividades económicas en distintos sectores del Atlántico.
Un fiscal Gaula de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales imputó al Negro Ober, Javier Eduardo González Lizcano y Brigith Andrea Hernández Arrias, según su posible responsabilidad individual, los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro extorsivo y extorsión agravada. Los otros cinco procesados fueron vinculados formalmente por el delito de extorsión agravada.
Con esta nueva judicialización, la Fiscalía busca avanzar en el desmantelamiento de una estructura a la que atribuye una presunta operación extorsiva en varios municipios del Atlántico. El proceso también pone bajo la lupa la capacidad que, según los investigadores, tendría alias Negro Ober para mantener comunicación y presuntamente impartir instrucciones pese a encontrarse privado de la libertad.




