Pese a ser volante 10, con sus goles en el combinado nacional pudo instalarse en el segundo lugar de los máximos anotadores, con 31 dianas, por detrás del primero, Falcao, con 36.
Por: Iván Peña Ropaín.
La tarde de este martes 15 de septiembre, la historia de la Selección Colombia se vio fuertemente golpeada, así genere sensaciones contrarias en algunos futboleros, por el anuncio de James Rodríguez de ya “colgar la divisa tricolor”, tras defenderla durante 15 largos años.
Tal noticia deportiva de trascendencia en el país ha generado miles de reacciones en redes sociales, muchos dándole las gracias, pero otro montón también “felices” porque cuestionaban con vehemencia que siguiera en el equipo nacional “porque ya no tenía más para dar”.
Entre esas opiniones hay también varias que coinciden en que James Rodríguez, de esta manera, acaba en el podio uno, desbancando de este modo a jugadores como Carlos “el Pibe” Valderrama, Fredy Rincón, René Higuita, Faustino Asprilla, Leonel Álvarez, Arnoldo Iguarán, Iván Ramiro Córdoba, Mario Alberto Yepes y jugadores que siguen activos como Radamel Falcao García.
Respecto a ese último mencionado, entre los dictámenes de muchos hinchas criollos lo supera, aunque Falcao sea el vigente goleador en la historia de la Tricolor absoluta, con 36 anotaciones, siendo seguido por su amigo James, que contabilizó 31.
Pero le dan mayor realce al volante 10 cucuteño, de 35 años y quien sigue jugando, ahora siendo nuevo refuerzo de Atlético Nacional de Medellín, por el gran Mundial que realizó en la edición Brasil 2014, cuando fue una de las grandes figuras no solo del certamen, sino para su seleccionado colombiano, al llevarlo con su gran juego expuesto hasta los cuartos de final, siendo luego eliminado por el anfitrión, Brasil. Esa fue la mejor presentación de una Tricolor de Mayores en una Copa Mundo.
Además, el zurdo creativo fue el máximo goleador en ese certamen FIFA, con 6 dianas, lo que ningún otro jugador colombiano ha podido hacer. Siempre será recordado en ese Mundial por el golazo de volea que le convirtió, por los octavos, a la Selección de Uruguay y el que abrió la cuenta en un cotejo que acabó 2-0.
Tan tremendo tanto le ameritó meses después que le entregaran el afamado Premio Puskás, al ser catalogado como el mejor gol de ese 2014 a nivel planetario, y el que le terminó ganando la pugna a otras buenas facturas que se dieron ese año por el escenario en el que se produjo.




