Las autoridades investigan si los crímenes guardan relación con temas extorsivos o hay otras motivaciones de por medio.
El pasado domingo 16 de agosto, el homicidio de dos conductores de motocarro en el municipio de Soledad, Atlántico, generó consternación y alarma en el gremio. Aunque se desconocen los móviles de ambos asesinatos, la preocupación es creciente puesto que este año han sido asesinados más de 10 personas dedicadas a ese oficio.
El primer hecho ocurrió en horas de la madrugada en el barrio San Antonio. Puntualmente, en la calle 25A con carrera 15 fue asesinado Edwin Antonio Rodríguez Villarreal, de 46 años.
La información entregada por las autoridades indica que la víctima fue impactada cinco veces en la cabeza y perdió la vida en el lugar de los hechos. Al momento de ser atacado, se dirigía hacia un parqueadero informal a buscar su vehículo, el cual había dejado guardado mientras consumía bebidas embriagantes en un establecimiento del sector.
Ya en horas de la tarde, sicarios arremetieron violentamente contra Luis Andrés Palacios Cortez, de 25 años, cuando se encontraba estacionado en su motocarro en la calle 68 con carrera 15C, del barrio Villa Estadio.
El joven motocarrista fue ultimado a bala por dos sujetos que se movilizaban a bordo de una motocicleta. Su muerte también se produjo de inmediato y su cuerpo inerte quedó dentro del vehículo con el que se ganaba la vida.
Aunque los hechos fueron aislados, el común denominador de que las víctimas eran conductores de motocarro no ha dejado de llamar la atención del gremio, que exige a las autoridades garantías y mayor control para ejercer su oficio, teniendo en cuenta que distintas bandas criminales ejercen cobros extorsivos contra la mayoría para poder dejarlos trabajar.




