El tramo a la finalísima del equipo de los barranquilleros y costeños que son junioristas, tanto en cuartos como en semifinales, comenzó fuerte al tocarle jugar en la altura, pero lo sorteó de buena manera.
Por: Iván Peña Ropaín.
Si desde la prensa del interior del país, tal como suele suceder cada que Junior de Barranquilla conquista algún logro en el balompié colombiano, buscan minimizarlo, esta vez la estrella 12 conseguida frente al equipo que apoyaban desde un principio: Atlético Nacional de Medellín, hay que manifestarles que nada le fue fácil ni regalado al hoy bicampeón de Colombia.
Pese a sus altibajos futbolísticos que tuvo en este primer semestre de 2026, lo que también padecieron todos los equipos del rentado local, Junior luego se encaminó en la mejora de su fútbol, actitud y estado anímico, el que se veía mayormente tambaleante cuando cargaron con la eliminación de la Copa Libertadores.
Pero, aun así, el Tiburón sacó fortaleza para intentar cerrar el “todos contra todos” como primero, pero no alcanzándole porque Nacional en el último tramo consiguió obtener mejores resultados. Y, ya estando en las fases finales, le tocó enfrentar a contendores mucho más difíciles que los que encaró el verde de los paisas.
Recordemos que en los cuartos de final, al Rojiblanco le figuró sortear su vivencia en la Liga Betplay-I 2026 contra Once Caldas, al que venció 1-0 en la ida en Manizales y con el que empató 2-2 en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla, en lo que fue un duelo con mucho suspenso al final. ¡Aquí, los del interior daban eliminado al cuadro costeño!
Seguidamente, se vino para Junior la semifinal ante el que, igualmente, daban como gran candidato en este cruce: Santa Fe, con el que igualó a uno en Bogotá y a cero en Quilla, yéndose todo a la definición de los penales, imponiéndose al final sobre el cachaco el conjunto de los barranquilleros y costeños que son junioristas. No fue nada relajada esa ‘llave’, el juniorista la sufrió.
Y, en la disputa del título, se vio cara a cara con quien le daban mucha mayor ponderación en comparación con los otros dos émulos que había tenido el Tiburón, Atlético Nacional, y qué pasó, lo que ya sabemos y seguimos celebrando, ganándose la finalísima y bordándose en el escudo la estrella 12.
A diferencia del Junior de Barranquilla, al verde de los paisas le tocó un camino nada pedregoso hasta la final, al enfrentar en cuartos de final al modesto Internacional de Bogotá, al que goleó en el global, y luego en ‘semis’ al Deportes Tolima, al que también derrotó con marcador general abultado. Tras esas dos victorias, la prensa del interior ya le colocaba la estrella 19 a ese equipo antioqueño, pero no fue así, se terminó imponiendo “Tu Papá”.




