El Rojiblanco abrirá su cuadrangular A contra Medellín, luego visitará al América y al Nacional, recibiéndolos posteriormente en Barranquilla y cerrando en casa del rojo medellinense.
Por: Iván Peña Ropaín.
Para ningún juniorista es un misterio que la zona en la que Junior de Barranquilla expone mayor debilidad es en la de su sistema defensivo, del cual hacen parte: Javier Báez, José Cuenú, Jermein Peña, Jhomier Guerrero, Edwin Herrera, Yeison Suárez y Daniel “el Cacha” Rivera, quienes son los principales nombres que maneja el técnico Alfredo Arias.
Realmente, a la defensa del conjunto barranquillero se le ve cometer muchos errores y que lo han llevado, en lo que fue la fase regular de la Liga Betplay-II 2025, a perder hasta compromisos que tenía controlados.
Las desatenciones en mano a manos, los espacios que otorga en contragolpes en contra, las erratas a la hora de imprimir referencia en la marca al rival, las desconcentraciones, las coberturas atrasadas, la lentitud y la baja efectividad mostrada en su juego aéreo, han sido las características negativas que se le han divisado al Tiburón en este segundo semestre.
Ahora, ya está a la vuelta de la esquina el inicio de los cuadrangulares semifinales y se deberá sí o sí corregir en un 100% ese aspecto de debilidad que tiene hoy el Rojiblanco en una línea de juego tan peligrosa, que es la que siempre dejará al atacante rival cara a cara con el portero.
El trabajo para aceitar la zaga juniorista también deberá ser por doble razón, ya que los rivales que tendrá Junior de Barranquilla en el grupo A son de delanteras “jabonosas” y potentes, las que constantemente están creando peligro en el pórtico del adversario. Esas escuadras son Independiente Medellín, Atlético Nacional de Medellín y América de Cali.




