La pareja de Jeidy María Rodríguez, una joven con seis meses de gestación, denuncia abuso de autoridad tras un violento operativo que dejó a la mujer herida de bala y bajo custodia en una clínica de la ciudad.
Un indignante y confuso procedimiento policial registrado al final de la tarde del pasado jueves 10 de septiembre ha encendido las alarmas entre los habitantes del conjunto residencial Las Gardenias, en la localidad Metropolitana de Barranquilla. Lo que habría iniciado como una rutina de vigilancia terminó en una escena de angustia cuando Jeidy María Rodríguez, una joven de apenas 21 años y con seis meses de gestación, resultara herida por un impacto de bala en su propia vivienda.
De acuerdo con el relato de su compañero sentimental, los hechos desencadenaron cuando una patrulla ingresó al bloque para realizar inspecciones en los pisos superiores. Al no concretar ninguna detención en ese punto, las unidades procedieron a bajar, momento en el que la mujer se asomó por la ventana de su apartamento. Fue allí cuando, según las palabras del denunciante, una cruce de miradas terminó escalando rápidamente hacia una acalorada discusión verbal entre la residente y una uniformada.
Lo que debió ser un altercado menor terminó de manera drástica cuando varios agentes subieron hasta el inmueble de Rodríguez. Según la denuncia de su pareja, la fuerza pública arremetió de forma violenta contra el acceso de la propiedad, llegando a violentar la entrada y realizando disparos que atravesaron la puerta principal, poniendo en grave riesgo a los ocupantes que se encontraban en el interior.
“Según ellos iban a capturar a otra persona, pero como no la encontraron, se bajaron. Cuando ella (Jeidy) se asomó, que discutió con la policía porque le dijo por qué la miraba, que si gustaba de ella, mi mujer le dijo: ‘No, yo no gusto de ti, a mí me me gustan son los tipos para que sepa…’. Entonces se ofendió por eso y con los demás policías subieron a mi apartamento a tumbarme la puerta, le hicieron tres disparos, dos a la puerta que tengo las fotos, tengo los videos a donde ella la están maltratando y todo eso”, explicó el hombre.
Tras el incidente, Jeidy María fue trasladada de urgencia a la clínica San Ignacio, donde actualmente permanece bajo observación médica especializada para evaluar su estado de salud y garantizar el bienestar del bebé. La comunidad y sus allegados siguen con suma preocupación la evolución de su cuadro clínico mientras exigen explicaciones claras sobre la magnitud del ataque recibido.
No obstante, la situación jurídica de la joven ha sumado un nuevo matiz de indignación para su familia, ya que, según lo expresado, permanece bajo custodia en el centro asistencial en calidad de capturada.
Las autoridades señalaron que la detención se habría producido por una presunta agresión contra los uniformados durante el desarrollo del procedimiento, versión que es tajantemente rechazada por sus allegados.
Desde el entorno familiar se insiste en que no existen antecedentes ni motivos legales que justifiquen el allanamiento abrupto ni el uso de armas de fuego contra el inmueble. Su pareja reitera que son una familia trabajadora y que cuentan con material audiovisual suficiente para respaldar la denuncia por abuso de autoridad y exceso en el uso de la fuerza policial.
“Ella no es delincuente, no tiene antecedentes, no es un peligro para la sociedad, no aparece entre los más buscados, tiene nada, no le encontraron droga, no le encontraron armamento, nada. Yo soy mecánico, me pueden investigar, pueden llegar a donde yo trabajo, a donde yo laboro en mi empresa y a lo que se dedica mi mujer”, sostuvo el compañero sentimental de Jeidy.
Por su parte, los mandos de la institución indicaron que los detalles y las circunstancias en las que se produjo la lesión de la mujer se encuentran bajo proceso de verificación e investigación interna.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




