Existe preocupación internacional porque otros deportistas se hallan detenidos y podrían correr el mismo fatal e injusto destino del luchador.
Por: Iván Peña Ropaín.
Indignación y preocupación en el entorno internacional, no solo en el relacionado con el deporte, ha provocado la dolorosa noticia sobre la ejecución de Saleh Mohammadi, un joven iraní que practicaba la disciplina de lucha y quien, a sus 19 años de vida, habría sido ejecutado por el régimen que gobierna en Irán.
De acuerdo con la información difundida por medios oficiales, el deportista fue detenido en los últimos días, luego de ser vinculado a protestas ocurridas en enero pasado, las cuales cuestionaban al actual gobierno de esa nación del Medio Oriente. Posteriormente, informan portales internacionales, fue acusado, junto a otras dos personas, de la muerte de dos policías durante los disturbios que se desencadenaron en la manifestación. Su pena de muerte fue ejecutada públicamente.
Este caso ha provocado fuertes reacciones dentro y fuera del ámbito deportivo, especialmente por tratarse de un atleta joven y con gran proyección. Mohammadi era muy conocido en esa parte del mundo, pues había conseguido una medalla de bronce en la Copa Saiteiv 2024.
Ante ello, organizaciones y diversos sectores de la opinión pública han expresado su preocupación por la situación de otros deportistas que permanecen detenidos en ese país, mientras crecen los llamados a revisar este tipo de procesos.




