Para el congresista, ahorrar energía en medio de altas temperaturas que disparan el consumo es algo que, a su criterio, debe ser analizado por la CREG.
Una nueva ola de preocupación recorre a los hogares del Caribe colombiano tras el anuncio de las más recientes resoluciones de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG). La medida, que busca frenar el consumo eléctrico promoviendo promedios basados en los últimos 12 meses para hacer frente al fenómeno del Niño, ha encendido las alarmas en la región por sus posibles impactos financieros sobre la ciudadanía.
Ante este panorama, las reacciones no se han hecho esperar. Voces de la región señalan que, si bien la intención de ahorrar energía ante la sequía guarda una lógica aparente, la realidad climática del Caribe juega en contra de los usuarios. Las sofocantes temperaturas obligan a que los electrodomésticos trabajen el doble para enfriar, aumentando el gasto de kilovatios incluso sin modificar las rutinas del hogar.
Desde la bancada del Caribe se ha hecho un llamado urgente para revisar con lupa las fórmulas con las que la CREG pretende medir este consumo. Dirigentes como el senador Carlos Meisel insistieron en que es indispensable que las autoridades expliquen cómo contemplaron el factor térmico de la costa antes de imponer parámetros que terminen castigando a las familias.
“Queremos abrir el debate con la CREG y repito que nos expliquen cómo están ellos contemplando la fórmula de los aumentos de las temperaturas versus esta nueva estrategia para ahorrar energía en torno al fenómeno del Niño. El Caribe necesita certidumbres en este tema que ha prendido las preocupaciones con toda razón, porque aquí ya es repetir sobre lo repetido, lo álgido que es para el bolsillo caribeño el tema de las tarifas de energía y cualquier incremento ahí, la verdad es que ya hay muy poco margen de maniobra en la capacidad de pago de los hogares del Caribe”, dijo el congresista.
El núcleo del debate técnico y social pasa por la inercia eléctrica: en ciudades donde el termómetro no da tregua, refrigeradores y acondicionadores de aire requieren más potencia para mantener temperaturas básicas. Por ello, exigir reducciones drásticas de consumo en plena época de calor extremo resulta, para muchos, un contrasentido difícil de asumir en la cotidianidad.
Para el senador Meisel, la situación resulta aún más delicada al considerar el historial de las tarifas de energía en esta parte del país, donde el margen de maniobra en la capacidad de pago de los hogares está al límite. Cualquier ajuste o penalización adicional amenaza con sobrecargar golpeados presupuestos familiares que ya no soportan más incrementos.
Frente a esta coyuntura, el legislador caribeño anunció que elevará formalmente la preocupación y presentará el diagnóstico real de la costa ante la CREG. La premisa es clara: defender la economía popular mediante un análisis profundo, responsable y sustentado en el conocimiento de las condiciones del territorio.
#Atención elevaremos toda la preocupación y las realidades a las que nos enfrentamos de manera responsable con la nueva resolución de la @comisioncreg
— Carlos Meisel (@carlosmeiselv) September 16, 2026
El fenómeno del Niño, las altas tarifas, la preocupación ciudadana exigen estudiar con profundidad y conocimiento.
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