Por esta comandante del Frente de Guerra Nororiental del ELN, el Gobierno nacional puso como recompensa por su captura la cifra de más de 1.600 millones de pesos.
Por: Iván Peña Ropaín.
Luego de que el presidente Abelardo de la Espriella advirtiera, tras dar de ‘baja’ a uno de los cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, alias Bendito Menor, que la ofensiva del Estado y su Fuerza Pública ahora también iba con todo y sin contemplación contra los líderes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), replicó en las últimas horas alias Silvana Guerrero, comandante del Frente de Guerra Nororiental de ese grupo armado ilegal.
A través de un video difundido en redes sociales, por quien De la Espriella ofreciera una jugosa recompensa de más de 1.600 millones de pesos por su captura, comenzó tratando de ilegítima la presidencia del actual mandatario colombiano, cuestionando ahí mismo la retoma de los bombardeos por parte de las Fuerzas Militares contra los campamentos en los que se hallan los guerrilleros, alegando que estos están dirigidos contra “campos poblados” y “comunidades campesinas”.
Quien fuera vocera de la mesa de diálogos de paz del ELN con el entonces Gobierno de Gustavo Petro también desafió al Estado y a la Fuerza Pública: “Continuaremos confrontando los planes del actual Gobierno nacional”, calificando al tiempo sus acciones bélicas como una lucha contra “una fuerza combinada de Ejército y paramilitares”.
Agregó en otro aparte del filme divulgado: “Cambió el perro, pero sigue la misma sarna. El ilegítimo presidente posicionado intenta imponer un gobierno con el fracaso modelo fascista y narrativas con amenazas y fanfarronerías”.
En torno al aviso de De la Espriella, se recuerda que días atrás el hijo de esa comandante guerrillera publicó un video en redes sociales en el que se burla de la cifra dispuesta por la ubicación de su mamá. En la grabación, el joven advierte de manera desafiante que las autoridades están “apuntando lejos” porque “esa gente es dura”, manifestando además su temor de que la intensidad de los operativos termine afectando a civiles y campesinos de la zona.




