Las autoridades investigan si un exceso de velocidad y una invasión de carril son las posibles causas del siniestro vial.
La madrugada de este martes volvió a teñirse de tragedia en las vías del sur de Barranquilla. Lo que para algunos era el regreso a casa después de una jornada cualquiera terminó convertido en una escena de dolor, sirenas y desesperación en el barrio Carrizal, donde un violento choque entre dos motocicletas dejó dos personas muertas y una mujer herida.
El siniestro ocurrió hacia las 12:02 a. m. en la carrera 4 con calle 52, un sector conocido por los habitantes como la Calle Mojada. Allí, por causas que son materia de investigación, dos motocicletas colisionaron de manera violenta, provocando un impacto de tal magnitud que dos de sus ocupantes perdieron la vida.
Una de las víctimas fue identificada como José Miguel Pérez Madera, de 29 años, quien se desempeñaba como trabajador independiente. Según la información preliminar, el hombre falleció como consecuencia de las graves lesiones sufridas en el accidente.
La otra persona que murió en el lugar aún no ha sido identificada por las autoridades, que adelantan las labores correspondientes para establecer su identidad y notificar a sus familiares.
En medio de la tragedia también resultó lesionada la compañera sentimental de José Miguel, quien fue auxiliada y trasladada a un centro asistencial, donde recibe atención médica. Hasta el momento no se ha entregado un reporte oficial sobre la gravedad de sus heridas.

El accidente causó conmoción entre los residentes de Carrizal, quienes alertaron a los organismos de emergencia tras escuchar el fuerte estruendo generado por la colisión. Varias personas intentaron auxiliar a las víctimas mientras llegaban las ambulancias y las autoridades de tránsito.
Ahora serán las investigaciones las que determinen qué provocó este nuevo hecho que enluta a dos familias. Entretanto, la tragedia vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad vial en Barranquilla y los riesgos que enfrentan conductores y pasajeros durante las horas de la madrugada, cuando la imprudencia, el exceso de velocidad y otros factores suelen convertirse en una combinación fatal.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




