Los argentinos disputarán ahora el paso a la gran final contra Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium, en Atlanta, Estados Unidos, el miércoles 15 de julio, a las 2:00 p. m.
Por: Iván Peña Ropaín.
La Selección Argentina sigue mostrando con ímpetu que no se dejará quitar la Copa del Mundo que posee, al sellar la noche de este sábado su paso a las semifinales del Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026, venciendo 3-1 en el tiempo extra a Suiza en su juego por cuartos de final y metiéndose a la instancia de semifinales.
En el césped del estadio Arrowhead, en Kansas City, Estados Unidos, el celofán se rompió con la diana aportada por Mac Allister, tempranera, cuando apenas este compromiso marcaba en el reloj arbitral los 10 minutos de la etapa inicial.
En el trámite de esos primeros 45 minutos, más lo que repusieron, la Albiceleste fue la que más le metió ganas y juego, aunque sin una dinámica llamativa, no teniendo posteriormente muchas chances de real peligro y con corte de gol. Mientras, las Cruces Rojas optaban más por resguardarse e intentar, con una que otra escaramuza, vulnerar el pórtico defendido por Dibu Martínez.
Con la victoria parcial se fue a las duchas el conjunto sudamericano, que sabía que en la próxima etapa debía regular cargas tras el gran desgaste físico expuesto en los dos últimos juegos ante Cabo Verde y Egipto. Por su lado, la escuadra europea, a replantear un planteo más ofensivo para, ahora, salir por la paridad.

La segunda mitad arrancó tal cual lo dicho en el párrafo anterior, subiendo sus líneas la Selección Suiza para emparejar el marcador lo más rápido que se pudiese. Entre tanto, la Selección Argentina, a contener para no quemar más gasolina.
Y en esa permisividad de la Albiceleste, las Cruces Rojas llegaron al empate, al 67’, en una buena definición en diagonal de Dan Ndoye, quien se la filtró por la entrepierna a Dibu, que vio con impotencia cómo otra vez les tocaría remar bastante para llegar al triunfo.
El resto de ese periodo fue nuevamente ver a Argentina encima, pero hay que aclararlo, desde el instante mismo en el que expulsaron a una de las figuras de los suizos, Breel Émbolo, justamente por una simulación de infracción y ver la segunda amarilla. El VAR requirió al juez central, anulándosele el cartón a Leandro Paredes y colocándosela a Émbolo: roja por doble amarilla.
Pese a que estuvo sometido el equipo de Europa, el de Sudamérica no pudo concretar ese dos a uno que evitara el tiempo extra, pero no lo pudieron esquivar los actuales campeones. ¡Se fue a 30 más!
Ese tramo, compuesto por dos tiempos, fue un compendio ofensivo de Argentina: atacando, apretando y exhibiendo la garra que la caracteriza para evitar llegar a la definición por penales. Del otro lado, una Suiza amurallada en defensa apostó todas sus fichas a la tanda desde los doce pasos, renunciando prácticamente a cualquier intención ofensiva tras quedarse con un hombre menos.
Asimismo, se fue ese primer tiempo extra y arrancó el segundo, en el que, con el transcurrir de los minutos y acercándose cada vez más al desenlace, muchos comenzaban a dibujar una definición por penales. Sin embargo, la única forma de derrumbar la muralla sembrada por los suizos en las inmediaciones del área era a través de un remate de media distancia, ya fuera en pelota quieta o en movimiento.
Y fue precisamente por esta última vía que llegó el 2-1. Cuando el reloj marcaba el minuto 112, Julián Álvarez tomó el balón en diagonal y a buena distancia del pórtico defendido por Gregor Kobel, sacó un derechazo que se clavó en el ángulo izquierdo. Entonces, no hubo más remedio que gritar: ¡goooool!
A diferencia de minutos anteriores, Argentina esta vez no se replegó ni le cedió la posesión a Suiza. Por el contrario, comenzó a tocar el balón con criterio, sin renunciar a sus intenciones ofensivas, para controlar el juego y enfriar cualquier reacción rival. En ese vaivén se fueron abriendo los espacios y, en una de esas jugadas, Lautaro Martínez recibió una asistencia que lo dejó mano a mano frente al guardameta europeo. El delantero definió con sangre fría y precisión para sentenciar la victoria y desatar la celebración albiceleste.
¡La Selección Argentina sigue firme en la defensa del título!




