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Messi y su Argentina le ganaron la batalla a Inglaterra: los campeones defenderán su cetro en la final

La gran final de la edición 23 de las Copas Mundo la disputará contra España este domingo, desde las 2:00 p. m., en el MetLife Stadium, en Nueva York, Estados Unidos.

Por: Iván Peña Ropaín.

En una remontada de esas que definen el enorme corazón y entrega que tiene la Selección Argentina, características que deseamos muchos posea la Selección Colombia, le dio vuelta a un 2-1 en contra ante la Selección Inglaterra en el estadio Mercedes-Benz, en Atlanta, Estados Unidos, y se instaló en la final del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026, donde hará la defensa del título que se adjudicó en Catar.

Con la batalla de empuje y pierna fuerte que se esperaba se diera en el gramado de ese escenario ‘gringo’, se arrancó este cotejo, en el que preponderó esa intensidad y ‘rasquiñita’ entre los jugadores de esos seleccionados sudamericanos y europeos.

Sin dudas, ello llevó a que se olvidaran de jugar fútbol para entrarse a pelear. Empero, todavía así, no se perdía la alta tensión que se respiraba desde la previa de este, indudable, atractivo choque.

En medio de la rigidez que se observaba, hay que señalar que el equipo conocido como los Tres Leones era quien manejaba la esférica e iba hacia adelante, mientras que la Albiceleste prefería resguardarse en su cancha. No obstante, el émulo no inquietaba la cueva defendida por Emiliano “Dibu” Martínez.

En ese trámite, en el que los del Viejo Continente se veían con más dinámica, al 19’, solo llegó el primer remate del partido, este al Dibu, pero más bien un centro rasante que un disparo con corte de gol. Se hizo incipiente en un pase filtrado por la banda derecha del área argentina de Declan Rice para Morgan Rogers, quien, al meter el famoso “pase de la muerte”, este le fue muy bien interpretado por Dibu, al anticipársele sin problemas en sus 5 con 50.

En el coge y coge que se percibía, acompañándolo con “pata fuerte” y una amarilla tardía por parte del referí estadounidense Ismail Elfath, Inglaterra no dejaba de pisar los parajes del émulo, que después de la pausa de rehidratación (al 22’) pudo sacudirse del dominio que padecía e intentó comenzar a increpar la tierra del contrario.

Sin embargo, fueron los argentinos los que volvieron a cargar con un embate, corriendo el reloj por el 36’, tras un tiro libre de costado izquierdo del lateral Reece James, haciendo que el Dibu volara y despejara con sus puños unidos, contando los “gauchos” con la suerte de que el bote le cayó a uno de ellos y pudo despejar la esférica y alejar el peligro.

Continuándose con el fútbol ríspido este duro compromiso para ambos, luego llegó la primera para los argentinos. Al 38’, también en un cobro libre, Lionel Messi abrió la pelota a un compañero, quien de una se la dio a Enzo Fernández, desenfundando este un fuerte disparo desde afuera del rectángulo y pasando la pelota cerca del sector derecho del horizontal del pórtico resguardado por Jordan Pickford. ¡Pequeña emoción!

Ya mostrando un cartón amarillo para el inglés Elliot Anderson y el argentino Lisandro Martínez por parte de Elfath, se esfumaron los primeros 45’, más los tres que dieron de adición.

La segunda parte en Nueva York, en esta semifinal, inició con una imagen diferente a la anterior, siendo la Selección Argentina la que domeñaba y manejaba los hilos, mientras que la Selección Inglaterra se replegaba en campo propio. Y en esa actitud de buscar de una se halló enseguida, al minuto 47, con una chance elaborada por Julián Álvarez.

Ese futbolista se inventó una individual dentro de las 16 con 50 inglesa, encarando y sacándose al lateral Djed Spence, pateando en diagonal y sacando Pickford el remate abajo, junto al palo izquierdo. En el rechazo la cogió un compañero, se la volvió a entregar y pateó desde el mismo ángulo, pero la bola dio en el costado de la malla.

Siendo más la Albiceleste e, incluso, mereciendo abrir la cuenta, quien lo hizo fue los Tres Leones, al 55’, a través de Anthony Gordon, haciéndose a un centro desde un costado de James y anticipándose al despeje que iba a efectuar Nahuel Molina, tocándola seguidamente en el área chica y clavándosela al Dibu, que se lanzó para la foto.

Tras ver ese uno a cero parcial, los jugadores argentinos comenzaron a remar, como se les ha visto en la mayoría de los partidos de la cita orbital norteamericana, para remontar, pero esta vez con más ímpetu, a puro “huevo”, corazón y garra, que es lo que nos hace falta en el fútbol colombiano.

Argentina comenzó a producir un compendio de jugadas de ataque que presagiaban lo que se vendría, pero también dándose la permisividad para ello por la benevolencia del DT de Inglaterra, el alemán Thomas Tuchel, quien hizo modificaciones para comenzar a defender ese marcador muy temprano.

Y en el sometimiento que le tenía Argentina, se comenzó con un cabezazo al 67’ de Nico González, tras un centro desde un costado, el cual contuvo en el centro de la línea de gol el guardameta Pickford. Posteriormente, al 75’, estrellaron una bola en el vertical derecho, tras un cabezazo de Mac Allister, produciéndose ahí mismo un rebote que propició otro centro y un testazo, otra vez de Nico, pero el meta volvió a interceptarlo sobre la raya.

Después de la última que evitaron los ingleses, al 84’, tras un disparo desde fuera del área y una volada de Pickford para desviarla con la punta de sus dedos, se vino el merecido empate, en una asistencia de Messi.

Al minuto 85, tras el cobro de un tiro de esquina, la Pulga volvió a recepcionar la pelota y, encarando a un contrario, se la pasó a Enzo Fernández, quien estaba frente al arco, a unos metros de distancia de la medialuna, y sacó un latigazo que acomodó junto al palo derecho de Pickford, que se lanzó para nada.

Igualado el marcador, muy diferente a lo que hacen otros seleccionados cuando se da esta situación y se echan para atrás, la Selección Argentina fue para adelante porque sabía que, con el espíritu combativo que estaba exhibiendo, doblegaba a la Selección Inglaterra y al sistema defensivo que plantó el técnico rival, por lo que podía llegar la épica remontada.

Y así fue. Esta se les cristalizó al 90+2’, a pocos minutos de que se decretara el final y el juego pasara al tiempo extra. Pero la pierna derecha de Messi apareció en una jugada que, segundos antes, había dado en uno de los palos y, tras el rechazo, el balón cayó por el sector derecho, cerca del área grande. Ahí, el 10 argentino se la peleó y ganó al lateral Spence, driblándolo luego y centrando al segundo palo, por donde ingresaba saltando Lautaro Martínez, quien se impuso en el juego aéreo a las dos torres inglesas.

¡Selección Argentina, una lección de cómo se juega el fútbol, que no solo es jugarlo bien, sino también con el corazón!

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