La historia reza que el pueblo argentino perdió en un conflicto no declarado contra ese país europeo no solo grandes porciones de terreno, sino también las vidas de muchos jóvenes soldados.
Por: Iván Peña Ropaín.
Para nadie era desconocido que el juego entre las selecciones Argentina e Inglaterra por las semifinales de la Copa Mundo 2026 tenía entre sus ingredientes la recordada Guerra de las Malvinas, en la que soldados argentinos perdieron ante militares ingleses, en este conflicto bélico dado entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Pese a que la calentura por esa historia que vivieron ambos países corría por cuenta de los hinchas de la Albiceleste, tanto el cuerpo técnico, encabezado por Lionel Scaloni, como los jugadores estaban tranquilos en torno a ese asunto extrafutbolístico y que es cosa del pasado.
Tan era así que Scaloni, en la rueda de prensa del pasado martes, señaló al respecto que este encuentro contra los ingleses no era más que un simple partido de fútbol y no tenía que verse de otra manera.
No obstante, en la cancha, minutos después de que se pitara el final del compromiso y se decantara el 2-1 definitivo, a uno de los jugadores, Lo Celso, se le vio portar un trapo blanco que decía en letras negras: “Las Malvinas son Argentinas”, colocándolo luego en el gramado del estadio Mercedes-Benz de Atlanta, Estados Unidos.




