Entre los principales que están por debajo de la Tricolor en esos anhelos aparecen Francia, Brasil, Argentina, Alemania y Portugal.
Por: Iván Peña Ropaín.
Sabemos que el fervor y todas las energías del colombiano en este Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026 están puestas en su Selección Colombia, que aparece en el grupo K junto a Portugal, República Democrática del Congo y el debutante en estas competiciones, Uzbekistán.
Precisamente, contra ese último rival citado hará su debut el próximo miércoles 17 de junio, a partir de las 9:00 de la noche en el mítico estadio Azteca, en Ciudad de México. Ese mismo día, pero a las 12:00 p. m., se verán en el estadio NRG, en Houston, Estados Unidos, los elencos de Portugal y República Democrática del Congo, los otros dos inquilinos del K.
En cuanto a nuestra Tricolor, sus jugadores y cuerpo técnico están mentalizados en realizar un papel muchísimo mejor que su principal actuación en Copas Mundo, que fuese por allá en Brasil 2014, cuando llegó a la fase de cuartos de final y fue eliminada por el anfitrión.
Pese a ese sentir de la plantilla ‘cafetera’, el que se compagina con el de muchísimos de sus hinchas, también hay que decir que hay otro gran puñado que no da ni un peso porque el combinado colombiano pueda tener una gran actuación, augurándole, incluso, que su camino acabará en octavos, aunque hay quienes dicen que no pasará de los dieciseisavos de final, instancia que se desarrollará después de la fase de grupos; de esta última saldrán los dos primeros de cada uno de los 12 grupos y los ocho mejores terceros.
Quienes se alinean a que Colombia no avanzará mucho, intrínsecamente, tendrían un deseo porque otra selección se alce con el título orbital, pero siendo esta también una sensación similar con los que andan positivos y que, ante una eventual eliminación del equipo dirigido por el DT Néstor Lorenzo, igualmente tendrían a su predilecto.
Entre esos lotes que se han escuchado en voces de colombianos aparecen las selecciones de Francia, Brasil, Portugal, Alemania, España y, con una mayor reticencia, pero con gran acogida, Argentina.




