La operación fue desarrollada por la Secretaría de Salud Municipal, en articulación con la Secretaría de Gobierno de la Alcaldía de Soledad, la Policía Nacional y la Secretaría de Salud del Atlántico.
Lo que para muchos parecía una consulta médica, un procedimiento o una atención rutinaria, terminó convirtiéndose en una alerta para las autoridades. En una operación de inspección que encendió las alarmas sobre la seguridad sanitaria en el municipio, la Secretaría de Salud de Soledad anunció el cierre de 14 establecimientos que ofrecían servicios de salud de manera irregular.
La intervención fue desarrollada de forma conjunta entre la Secretaría de Salud Municipal, la Secretaría de Gobierno, la Policía Nacional y la Secretaría de Salud del Atlántico, como parte de las jornadas de búsqueda activa, inspección, vigilancia y control adelantadas en diferentes sectores del municipio.

Según el reporte oficial, durante las visitas fueron detectados establecimientos que prestaban servicios relacionados con atención en salud sin contar con habilitación ni permisos exigidos por la normatividad vigente.
La preocupación de las autoridades radica en que estos lugares, de acuerdo con el informe, operaban sin garantizar condiciones mínimas de infraestructura, bioseguridad, dotación, personal habilitado y procesos asistenciales seguros para los usuarios.
Desde la administración municipal advirtieron que acudir a centros que funcionan por fuera del sistema legal puede exponer a los ciudadanos a procedimientos inseguros, complicaciones médicas e incluso a vulneraciones de sus derechos como pacientes.

Las autoridades recordaron que la habilitación de un servicio de salud no es un simple trámite administrativo, sino una garantía de que el establecimiento cumple estándares básicos de calidad y seguridad.
Entre los servicios que podrían verse involucrados en este tipo de controles están procedimientos médicos, odontológicos, ópticos y otras actividades relacionadas con atención en salud que requieren supervisión y autorización oficial.

Con estas nuevas medidas, el municipio alcanzó 105 establecimientos clausurados durante el actual gobierno por incumplimientos relacionados con los requisitos legales para operar dentro del sistema de salud.
La Secretaría de Salud anunció que continuará fortaleciendo los operativos de inspección en todo el territorio soledeño e hizo un llamado directo a la comunidad: antes de atenderse, verificar que el establecimiento aparezca habilitado en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS) y reportar cualquier situación sospechosa.





