El equipo colombiano variaría su nómina con miras a llegar más reposado a los dieciseisavos de final, aunque hay algunos que dicen que no moverá sus fichas titulares.
Por: Iván Peña Ropaín.
La noche del pasado jueves aterrizó en Fort Lauderdale, en zona metropolitana de Miami, Estados Unidos, el plantel de la Selección Colombia para enfrentar a Portugal este sábado, desde las 6:30 p. m., en lo que será su tercer y último juego en el Grupo K y a desarrollarse en el estadio Hard Rock.
El cuadro colombiano llega con la expectativa de muchos de sus hinchas de cómo le jugarán a los portugueses, ya que, no hay que desconocerlo y sin demeritar sus dos rivales pasados (Uzbekistán y República Democrática del Congo), este será su primer termómetro de garbo en lo que va de la cita orbital norteamericana.
Los dirigidos por el timonel argentino Néstor Lorenzo son los actuales líderes del cuadrangular K con 6 puntos, seguidos por el cuadro luso que aparece en el segundo puesto con 4; el empate será más que suficiente para los nuestros acabar líderes.
Se ha venido elucubrando que habrá una rotación de nómina, pues ya se está clasificado a la fase de dieciseisavos de final y se debería regular, pero atendiendo también a que se buscaría evitar que tres de sus jugadores titulares, que ya tienen amarilla, vean su segunda tarjeta y queden inhabilitados para dicha segunda ronda: esos son los defensores Johan Mojica y Jhon Lucumí y el volante de marca Jefferson Lerma.
La percepción anterior se ha dibujado también porque, en la última práctica de cara a este cotejo y realizada en suelo mexicano, se les dio recuperación física a los titulares en el hotel y a dos de los que entraron para la segunda parte: Juan Fernando Quintero y Jhon Córdoba. Mientras, al resto se le vio haciendo trabajo intensivo de campo.




