El joven comerciante había sido raptado por las disidencias de las FARC, señalando el presidente Abelardo de la Espriella que el entonces gobierno de Gustavo Petro tenía la información de su ubicación, pero nunca hizo nada.
Por: Iván Peña Ropaín.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, en sus redes sociales destacó con orgullo y felicidad al ciudadano colombiano que estaba secuestrado y que fue liberado en el primer mes que cuenta de gobierno, tratándose este del nortesantandereano José Luis Rodríguez Jaimes, quien llevaba casi un año bajo el poder de las disidencias de las FARC.
El rescate de este comerciante, por quien ese grupo criminal pedía una millonaria suma de dinero a sus familiares, se ejecutó en los primeros días del mes de septiembre que corre, tras una quirúrgica e inteligente operación del Ejército Nacional, adelantada en zona rural del municipio de Mapiripán, en el departamento del Meta.
Las imágenes posteriores a su liberación ya empiezan a dar la vuelta a Colombia, no solo por el hecho como tal, sino por la videollamada que el joven plagiado le hizo a su mamá, doña Hilda, a quien tomó por sorpresa ver la imagen de su hijo tras casi un año de angustia por no saber de él, ya que sus captores solo se dignaban a decirle que estaba bien, pero que, si no pagaba, lo matarían.
Fue mucho más emotivo el momento de su retorno a la libertad cuando, con teléfono en mano, Luis hablaba con su progenitora. A su alrededor se apreciaba a varios soldados que estaban haciendo parte del operativo y que terminaron llorando por la nostalgia del momento que los embargó.

Posteriormente, vino el tan anhelado instante de volver a verse mamá e hijo, lo que hicieron en el municipio de Pamplona, Norte de Santander, y en el que estuvo presente el mandatario De la Espriella, quien dialogó con los dos y les expresó su alegría porque pudieron arrebatarle a Luis a los bandidos de ese grupo insurgente.
En medio de la cordial conversación que sostenía con Luis y la señora Hilda, el presidente de los colombianos le informó que el gobierno anterior, presidido por Gustavo Petro, supuestamente poseía la información sobre la ubicación del comerciante, pero nunca ordenó el rescate, lo que sí se hizo en la actual administración.
Abelardo de la Espriella enfatizó: “Bajo nuestra línea de mano dura, en compañía de toda la capacidad de nuestra Fuerza Pública, hay que dejar claro que la libertad de los colombianos no se negocia. Se actúa y eso haremos”.




