El jefe de Estado dio instrucciones a la fuerza pública para intensificar las operaciones para llevar a los homicidas ante la justicia.
Con profundo dolor, el presidente Abelardo de la Espriella lamentó el asesinato del cabo primero Yony Alejandro Lizcano Andrade y del soldado profesional Luis Felipe Muñoz Lizcano, en hechos ocurridos la tarde del miércoles 12 de agosto en zona rural del municipio de Algeciras, en el departamento de Huila.
La muerte de los militares ocurrió cuando se desplazaban a atender el hallazgo de un cilindro acondicionado con explosivos en la vía hacia El Paraíso, en inmediaciones de la vereda El Quebradón. El hecho dejó a otros uniformados heridos, los cuales fueron trasladados en helicóptero hacia un centro asistencial de Neiva.

El mandatario De la Espriella fue enfático al señalar que ha dado instrucciones concretas a la fuerza pública para que los responsables de este vil ataque sean capturados y llevados ante la justicia.
“El narcoterrorismo sigue haciendo daño, sembrando muerte y dolor en nuestra Patria. No permitiremos que estas estructuras criminales sigan desafiando al Estado y arrebatándonos a nuestros héroes. He dado instrucciones precisas a nuestra Fuerza Pública para intensificar las operaciones hasta identificar, ubicar y llevar ante la justicia a los responsables. El asesinato de nuestros soldados no quedará impune“, dijo.

Horas antes, el Ejército Nacional informó que las operaciones militares iban a continuar en la zona para restablecer las condiciones de seguridad y localizar a los responsables del hecho criminal.
Informe: Luis Ángel Terán




