impactonews.co

58d8d42c-4c28-4fd1-81b7-857cc0aaa060
Picture of Impacto News

Impacto News

“No me retracto”: Agmeth Escaf se pronuncia tras ser suspendido por comentarios sobre De la Espriella

El congresista emitió un comunicado asegurando que la medida es “desproporcionada”.

Luego de que la Procuraduría General de la Nación suspendiera provisionalmente a Agmeth Escaf, por “comentarios agresivos” contra el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, el congresista del Pacto Histórico se pronunció rechazando la medida y calificándola de “improcedente” y “desproporcionada”.

En sus declaraciones previas, Escaf calificó al candidato como “la perra de los Estados Unidos”, entre otras expresiones consideradas despectivas y fuera de tono. Tras la decisión de la Procuraduría de abrirle investigación y suspenderlo de manera provisional, el congresista afirmó que sus declaraciones fueron una respuesta a un acto de perfilamiento y aseguró:

“¡Qué peligroso precedente se está construyendo en Colombia: cualquiera puede fabricar acusaciones o sembrar sospechas, perfilar funcionarios, señalarlos de cometer supuestos crímenes sin aportar pruebas y exponerlos en peligrosas listas para que gobiernos extranjeros tomen retaliaciones en su contra; pero quien decide defender su honra ante semejante exabrupto termina castigado!”.

Indignado, el congresista dijo en su comunicado: “Por esa razón me dirijo hoy al país para expresar mi profunda preocupación frente a la decisión de la Procuraduría General de la Nación y del procurador Gregorio Eljach de ordenar la suspensión provisional de mi curul como representante a la Cámara por el Atlántico. Se trata de una medida improcedente y desproporcionada que, en mi criterio, vulnera mis derechos a la libertad de expresión, al buen nombre y al derecho fundamental de defender mi propia vida y la de mi familia”.

También se lee: “Las expresiones por las cuales pretenden sancionarme fueron una respuesta a acusaciones formuladas públicamente por Abelardo de la Espriella. No se trató de una reacción gratuita o irreflexiva, sino de la respuesta a un acto de perfilamiento político que puso en riesgo mi integridad y la de mi familia. El señor De la Espriella me acusó de haber cometido un grave delito sin aportar una sola prueba. Pero, en lugar de acudir a las instituciones judiciales colombianas, solicitó públicamente que se me incluyera en una lista como persona de dudosa reputación a quien debería retirársele la visa de Estados Unidos e incluso que se me incluyera en la llamada Lista Clinton (OFAC). Y no estamos hablando de cualquier ciudadano. Hablamos de una persona que ha expresado públicamente simpatía por figuras asociadas al paramilitarismo”.

Agmeth envío un mensaje a la Procuraduría: “A la Procuraduría quiero decirle con claridad que no solo tenía el derecho de defenderme, sino también el deber de hacerlo. Porque normalizar acusaciones infundadas contra quienes piensan distinto constituye una amenaza para la democracia, más aún cuando esas acusaciones se presentan ante un gobierno extranjero, desconociendo la soberanía nacional. Resulta paradójico que el sancionado sea yo cuando la institucionalidad debería estar llamando la atención sobre la conducta que dio origen a esta controversia.

No hay nada extraño en los resultados electorales del Caribe. Se trata de una región históricamente golpeada por la violencia paramilitar y el abandono estatal, cuyas mayorías políticas se han expresado de manera consistente durante años”.

El congresista se mantuvo en su postura: “Y, como dije ayer, no me retracto. Tengo derecho a defender mi nombre, mi honra y mi vida, así como la de mi familia. Y tengo la obligación de defender el proceso democrático cuando considero que está siendo afectado por acusaciones irresponsables e infundadas. Lo preocupante es que, ante todo lo ocurrido, lo único que parezca merecer investigación sea el tono de quien se defendió. Mi recomendación a la Procuraduría es que concentre sus esfuerzos en aquello que realmente amenaza la democracia y no en sancionar a quienes responden a un perfilamiento.

Y a la Red de Veedurías le pregunto: si su preocupación es la calidad del debate público, ¿por qué parece importar más la respuesta de un servidor público que las acusaciones sin pruebas de quien aspira a convertirse en uno?”.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO