“Basta de especulaciones, mi madre y nosotros merecemos respeto. Es doloroso leer que inventen una rivalidad que nunca existió”, expresó la hermana de la víctima.
En medio del dolor que embarga a la familia Suárez tras el fallecimiento de Alfredo José Suárez González, víctima de un ataque sicarial registrado en el barrio Nueva Ilusión del municipio de Malambo, su hermana, Neyit Suárez, alzó la voz para exigir respeto por la memoria de su ser querido y desmentir las versiones que circulan públicamente.
Con la voz entrecortada pero firme, Neyit fue enfática al señalar que las acusaciones que vinculan a otro de sus hermanos, conocido como el Negro Suárez, con presuntas amenazas previas contra Alfredo, son totalmente infundadas.
“Pido respeto, consideración con nosotros ante todo, con mi mamá, nosotros que somos sus hermanos […] Somos una familia unida, Mi hermano siempre lo llamaba para aconsejarlo, para decirle que se recogiera temprano. Es doloroso leer que se especule sobre una rivalidad que nunca existió”, expresó la fémina.
La familiar también cuestionó la procedencia de la información que manejan las autoridades. Según su relato, la misma Policía les manifestó que el hermetismo en el sector es total y que los vecinos se niegan a entregar declaraciones por temor. Por ello, asegura que cualquier señalamiento sobre los móviles del crimen es, hasta el momento, una especulación que revictimiza a su familia.
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Neyit reveló que ambos hermanos habían sido blanco de amenazas previas, situación de la que aseguran tener pruebas, sugiriendo que el ataque podría estar ligado a estas intimidaciones externas y no a conflictos internos familiares.
“Ellos han sido víctimas porque tanto el Negro Suárez como Alfredo, que lastimosamente ya no está con nosotros, han sido víctimas en el sentido de que a ellos los han amenazado. Y tenemos prueba de todo”, agregó la hermana de ambos hombres.
Alfredo Suárez es recordado por sus allegados como una persona trabajadora que se ganaba la vida en su propio taller, donde se dedicaba a la reparación de bicicletas y motocicletas. Era su sustento diario y el lugar donde pasaba la mayor parte de su tiempo antes de que la violencia truncara su camino.
Finalmente, la familia Suárez hizo un llamado vehemente a la comunidad y a los usuarios de redes sociales para que cesen las especulaciones.
“Pedimos consideración con mi madre y con nosotros. No hablen cosas que no son. Mi hermano se fue con la conciencia tranquila y nosotros solo buscamos respeto en este momento tan duro”, concluyó Neyit.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




