Este potente exatacante debutó a los 21 años con Atlético Bucaramanga y se retiró a los 37 en Perú. Los dos únicos campeonatos que ganó en el balompié colombiano los consiguió con Nacional de Medellín.
Por: Iván Peña Ropaín.
El balompié profesional colombiano, y especialmente el de Santa Marta, está de luto por el fallecimiento, la madrugada de este viernes 9 de octubre, del exfutbolista Eduardo Emilio Vilarete Fernández, quien, desde su posición de delantero, dejó buenos recuerdos en el fútbol de nuestro país gracias a su potente olfato goleador y a la gran fuerza que exhibía al ingresar al área rival, cualidades que lo llevaron a vestir las camisetas de varios de los clubes tradicionales de Colombia.
El Loco, como lo apodaban y quien falleció a los 73 años, venía afrontando graves quebrantos de salud y permanecía bajo atención médica en un centro asistencial de la ciudad de Bogotá, donde se produjo su deceso.
De acuerdo con lo que se ha conocido, el otrora artillero había atravesado meses difíciles debido a un sarcoma (cáncer que se origina en los tejidos conectivos o de sostén del cuerpo) detectado en su pierna izquierda. La enfermedad avanzó pese a los procedimientos médicos iniciales y, el pasado 3 de agosto, los especialistas determinaron que la amputación de dicha extremidad era la alternativa más viable para intentar preservar su vida.

Nacido el 20 de junio de 1953, este exdelantero construyó una carrera de más de 15 años en el fútbol profesional, en la que superó los 200 goles oficiales, una cifra que da cuenta de su capacidad para sacudir las redes contrarias. Su presencia en el frente de ataque y su reconocida habilidad en el juego aéreo lo convirtieron en un delantero temido por las defensas rivales durante las décadas de 1970 y 1980.
Uno de los capítulos más importantes de su recorrido deportivo lo escribió con Atlético Nacional de Medellín, escuadra con la que conquistó los títulos de Liga de 1976 y 1981. Con el verde de los antioqueño alcanzó un lugar destacado entre los goleadores de su época y se ganó el reconocimiento de una afición que hoy recuerda su aporte a la historia ‘verdolaga’.
Pero su historia no se limitó al equipo paisa. También defendió los colores del Atlético Bucaramanga, club con el que debutó en la primera categoría a los 21 años; Unión Magdalena, Deportivo Pereira y Deportes Tolima. Además, actuó en el fútbol internacional con los clubes ecuatorianos Deportivo Quito, Liga de Quito y Audaz Octubrino, así como con el peruano Deportivo Pacífico, escuadra con la que se retiró a los 37 años y consiguió el Campeonato Regional-Zona Norte.

Su talento también le abrió las puertas de la Selección Colombia. El samario integró procesos del combinado nacional y participó en el Torneo Preolímpico de 1976, la Copa América de 1979 y las eliminatorias mundialistas de 1978 y 1982. Así, su nombre quedó ligado a una generación de futbolistas que defendió los colores patrios en distintas competencias.
En agosto pasado, la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) y la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) le habían expresado su respaldo durante el difícil momento de salud que atravesaba. Los presidentes de ambos organismos, Carlos Mario Zuluaga y Ramón Jesurun, respectivamente, lo visitaron para transmitirle un mensaje de solidaridad y reconocer la huella que dejó en el balompié criollo.
Hoy, sin duda, la partida de Eduardo Emilio Vilarete deja un vacío en el fútbol samario y colombiano. Se marcha un delantero que hizo historia a punta de goles, celebraciones y títulos, pero cuyo recuerdo permanecerá vivo entre quienes disfrutaron de sus actuaciones. Paz en la tumba de este referente del balompié nacional.





