El reconocido DT alemán Jürgen Klopp dejó ver en un comentario tal percepción, precisando que el fútbol se ha convertido en rehén de los ejecutivos de oficina.
Por: Iván Peña Ropaín.
Un fuerte interrogante contra la organización del Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026 dejó en el ambiente el entrenador alemán Jürgen Klopp: ¿los descansos por el calor son realmente espacios para cumplir con los comerciales de TV?
En medio de unas declaraciones que dio en el entorno de la Copa Mundo, el timonel de 58 años señaló de forma tajante que tal tiempo de hidratación de los jugadores durante el cotejo, los cuales se dan al minuto 22 de cada período, no es más que un, en palabras castizas, artilugio para que algunas cadenas de TV difundan sus comerciales. ¡Todo por el money!
“Esto es el fútbol siendo tomado como rehén por ejecutivos en oficinas. Estos supuestos ‘descansos por el calor’ nos los vendieron como un escudo para el bienestar de los jugadores, una noble espada contra el calor. Pero en realidad, no es más que una jaula dorada construida para patrocinadores. Cuando vi a los jugadores parados durante un descanso por calor mientras los tiempos de televisión dictaban el ritmo del partido, no pude evitar preguntarme: ¿a quién está sirviendo realmente la Copa del Mundo? ¿A los aficionados?, ¿a los jugadores?, ¿o a los anunciantes?”.
Agregando: “Un partido de la Copa del Mundo debería fluir como un río. En cambio, estamos construyendo presas en medio de él para que los comerciales puedan pasar. Eso es peligroso para el espíritu del juego. El fútbol alguna vez fue el evento principal, pero ahora corre el riesgo de convertirse en la música de fondo de un espectáculo publicitario. Nos dicen que estos descansos son por el bienestar de los jugadores, y por supuesto la salud de los jugadores importa. Pero cuando el juego empieza a doblar sus rodillas ante los tiempos de la televisión, la gente va a hacer preguntas. El balón se supone que es la estrella. No un descanso comercial”.
Y finalizó diciendo: “La Copa del Mundo es la catedral del fútbol. Sin embargo, a veces da la sensación de que la hemos convertido en un centro comercial donde la caja registradora recibe más respeto que el propio partido. Si este es el futuro, entonces el fútbol ya no está siendo interrumpido por los anuncios. El fútbol se está convirtiendo en la interrupción entre los anuncios”.




