Ser su esposa también le abrió la puerta, incluso, para manejar comunicaciones confidenciales con otros altos mandos de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junto a Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor o Naín, cabecilla del frente Javier Cáceres de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), fueron también abatidos en una lujosa casa en Riohacha, donde se escondían, su esposa Rosa Angélica Tarazona, alias la Bebecita, y sus dos escoltas, que lo custodiaban, pero a los que no les dio para evitar la agresiva ofensiva desatada por el comando especial de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional (DIJÍN), que tenía como inequívoco objetivo su pronta caza.
Y su compañera sentimental, abatida también en esta formidable operación ordenada por el presidente Abelardo de la Espriella y que contó con el apoyo de la inteligencia de Estados Unidos, no fue ninguna muerte colateral, pues, según las autoridades, ella también tenía una injerencia importante en la estructura del citado grupo al margen de la ley.

La Bebecita, a quien generalmente se le veía presumir la vida ostentosa que tenía con Bendito Menor, hasta viralizando una escena cuando le propusieron matrimonio en una playa del Caribe colombiano, había asumido el manejo de los dineros ilícitos y era la encargada de pagar la nómina destinada a integrantes de la organización ACSN.
Igualmente, detalla el prontuario que maneja la inteligencia de la Policía Nacional, participaba en el aprovisionamiento de elementos requeridos por los hombres bajo el mando de su esposo, labor que le permitía conocer movimientos, necesidades y puntos de operación de la estructura.
Igualmente, se indica que a las funciones que desarrollaba se sumó otra que concentró más la atención de las autoridades: el abastecimiento de armas. Llegó a coordinar la adquisición, transporte e ingreso de armamento y explosivos hacia zonas de influencia de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en los departamentos de Magdalena y La Guajira, principalmente.

Parte de ese material bélico, de acuerdo con la información de inteligencia recopilada por los investigadores, era movilizado de manera oculta en vehículos hasta los corredores utilizados por la organización. El proceso era chequeado por ella.
¡Pero hay más! Se maneja como información que su radio de acción tampoco estaba limitado a las tareas ilícitas que se desarrollaban en la montaña. La Bebecita participaba en el manejo de casas de paso y vehículos empleados para trasladar integrantes de las ACSN entre Santa Marta, Dibulla y Riohacha, y en Guachaca, en zona rural de Santa Marta, manteniendo contactos y cumpliendo tareas relacionadas con la logística y la seguridad de la estructura.
Se detalla también en las pesquisas que su cercanía con Bendito Menor le permitió, incluso, subir de nivel al punto de tener comunicación con integrantes de la cúpula de ese grupo armado ilegal, entre ellos hombres conocidos con los alias de El Profe y Camilo. Se habla también de que, en algunas ocasiones, habría servido como enlace para transmitir información cuando los cabecillas evitaban establecer comunicaciones electrónicas directas.




