La próxima salida del Rojiblanco será el sábado 5 de septiembre (8:20 p. m.), otra vez como local, frente a Jaguares por la fecha 9.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla volvió a ser esquivo con la victoria la noche del sábado 29 de agosto, al dejar escapar el triunfo que tenía en el bolsillo y acabar empatando a uno frente a Santa Fe, en el juego por la fecha 8 de la Liga Betplay-II. Cargó con este mal resultado, que lo sigue dejando en la casilla 18 de la tabla de posiciones, con ahora 2 puntos, a dos minutos de los 90, cuando se lo igualaron.
Una primera parte sin riesgo alguno en las porterías defendidas por los goleros del Tiburón y del Cardenal fue lo que se divisó en los primeros 45 minutos.
El equipo del DT Alfredo Arias manejó mayormente la esférica, pero no tuvo la eficacia requerida para romper el celofán; no gozó de puntería, lo mismo que expuso la visita, que no mostró mayor cosa.
Entre las novedades a destacar están la salida por lesión, al minuto 20, de Bryan Castrillón, ingresando en su reemplazo Joel Camchimbo. También se puede mencionar el regreso a la titular del central Jermein Peña, quien jugó al lado de Jean Pestaña. Llevaba cuatro partidos consecutivos sin jugar (casi un mes de ausencia), siendo su último compromiso disputado el 1 de agosto de 2026 ante Millonarios por este Torneo Clausura.
Igualmente, como acontecimiento nuevo, estuvo la presencia en el banco de suplentes de Teófilo Gutiérrez, quien aparecía por vez primera en una convocatoria en lo que va de este segundo semestre de la temporada 2026. Empero, no entró.
La segunda parte fue también un símil de la anterior, con el Rojiblanco manejando la pelota, pero sin precisión en los metros finales de pisar el área del rojo de los cachacos. Este último, ni fu ni fa.
Las emociones en el Coloso de la 72 empezaron a llegar para el local, que, gracias a los ingresos de Déiber Caicedo, Guillermo Paiva y Jesús Rivas, logró tener ofensividad más profunda. Tan fue así que, al 59’, llegó la primera clara con corte de gol, en un centro de costado de Caicedo en acción de juego y cabezazo de Paiva entre los centrales, pero volando bien abajo hacia la base de su palo izquierdo Weibmar Asprilla y despejando el peligro.
El salir del ataque amorfo que traía le concedió el abrir la cuenta, ya mereciéndolo el de Quilla porque el cachaco, pocón, pocón, y eso que vino con la mayoría de su nómina que viene de eliminar por penales a River Plate de los octavos de la Copa Sudamericana, y en Argentina.
Esa fue por medio de un golazo de Luis Fernando Muriel, quien se hizo a un pase elevado de Paiva, el cual bajó en el corazón del área y, ante el achique que le hacían el guardameta y un defensor santafereño, entre los dos se inventó una volea que los dejó pagando.
Esa alegría que comenzó a vivir el juniorista desde el 66’, tras el tanto del tomasino, se comenzó a deslucir cuando Junior le concedió la pelota al rival y se terminó de desdibujar al 88’, cuando, en el fútbol aéreo, el sistema defensivo del equipo barranquillero se dejó cabecear la pelota por el uruguayo Franco Fagúndez, quien la empacó en el arco de un Mauro Silveira que, previamente, había salvado de dos a su equipo, que aflojó tras el 1-0 parcial y luego quiso volver a aparentar con el uno a uno final.




