De consagrarse ganador los españoles, sumarán para Europa su Copa Mundo número 13, y si son los argentinos, anexarán la 11 para Sudamérica.
Por: Iván Peña Ropaín.
A las 2:00 p. m. de este histórico domingo 19 de julio, en el estadio MetLife de Nueva York, suelo estadounidense, se escuchará el pitazo inicial de la final de la edición 23 de la Copa Mundial de la FIFA entre las selecciones de Argentina y España, quienes batallarán por adjudicarse el máximo trofeo para un futbolista en el certamen Estados Unidos, Canadá y México 2026.
La historia en los mundiales reza tanto para argentinos como para españoles que los primeros citados van por su preciado título número cuatro, habiéndolo ganado en Argentina 1978 ante Países Bajos, México 1986 frente a Alemania Federal y Catar 2022 contra Francia; mientras que los segundos enunciados buscarán su número dos, siendo el primero y único en Sudáfrica 2010 ante Países Bajos.
Ambas escuadras finalistas, que llegaron a este Mundial norteamericano con el rótulo de grandes favoritos, junto con Francia, cuya historia acabó en semifinales, prometen exponer una maravillosa finalísima, atendiendo a que poseen en sus filas jugadores de buen pie, principalmente los ibéricos. Por su lado, los “gauchos” resaltan por su espíritu combativo, de entrega y de dejar la vida hasta el último minuto, características con las que siempre se han identificado y las que les han ayudado a dar vuelta a la adversidad en esta competición.
También habrá un sabroso ingrediente en el terreno de juego, este más de corte individual. La Albiceleste cuenta con quien es considerado por muchos futboleros a nivel planetario como el jugador más grande de todos los tiempos, Lionel Messi, quien ha igualado y batido varios récords en esta Copa Mundo 2026, y la Furia Roja con quien algunos apuntan como el encargado de destronar los vestigios que dejó quien comparte una misma pasión a nivel de clubes, al ser de la cantera y amante del Barcelona de España.
Sin embargo, hay que aclarar que las realidades generacionales de ambos son disímiles, puesto que la Pulga ya está en sus 39 años y muy probablemente próximo a “colgar los guayos”; en cambio, el apodado Diablillo de Rocafonda apenas comienza a escribir su página en el libro de este hermoso y sublime deporte llamado fútbol.
Sabiendo ello, solo hay que decir que la mesa está servida para que los amantes del fútbol, y más de las finales de los mundiales, se sienten en ella esta tarde, desde las 2:00 p. m., para degustar un banquete que augura será muy exquisito.




