El DT de Junior ha hablado del trabajo duro con su zaga frente a los errores que no cesan, los cuales debe solucionar rápidamente de cara a las finales que se avecinan en el Torneo Apertura.
Por: Iván Peña Ropaín.
Dos de los varios objetivos que Junior de Barranquilla se trazó para este primer semestre de la temporada 2026 ya los finiquitó: se clasificó a los playoffs con anticipación y consiguió hacerse con uno de los dos primeros puestos de la tabla de posiciones de la Liga Betplay-I. Sin duda, eso es muy valorable, pero no hay que sacar pecho por nada aún, tal como lo quiso hacer ver en rueda de prensa el DT Alfredo Arias tras la victoria 4-3 contra Deportivo Pasto el domingo anterior en el estadio Romelio Martínez.
Para el Tiburón se viene ahora, hablando del torneo local, el comienzo del verdadero baile, el que iniciará en la ‘llave’ que afrontará contra Once Caldas de Manizales, teniendo como premisa obligatoria apretar en el tema defensivo y dejar tanto de hablar.
Será fundamental para estas instancias definitivas, en las que esta vez todo se definirá por ‘llaves’, partiendo de unos cuartos de final, que el Rojiblanco mejore de una vez por todas su fofo sistema defensivo, más allá de que desde su línea media hacia arriba haya mostrado también, en varios partidos que ha disputado hasta ahora, algo de flacidez, aunque al final se salva por ser uno de los cuatro clubes más goleadores en la Liga Betplay, con 31 anotaciones: iguala con Caldas, clasificado a los “mata-mata”, y Millonarios de Bogotá, eliminado, y quedando a cuatro del más artillero, Atlético Nacional de Medellín.
Lo que no se debe repetir más, por lo menos hasta que se acabe este primer semestre, es ese primer tiempo ante los pastusos en la última jornada del “todos contra todos”, en el que los notables horrores defensivos volvieron a hacerse presentes y el fútbol paupérrimo en ataque, nuevamente, dijo “aquí estoy”.
Lo que sí se debe repetir de ahora en adelante, y no solo en el Torneo Apertura 2026 sino en el tramo de “vida o muerte” en el que se encuentra en la Copa Libertadores, es gran parte del segundo tiempo expuesto ante el Volcánico, viéndose un equipo que, con los nombres que posee en materia ofensiva, está más que diseñado para penetrar constantemente las defensas adversarias y crear peligro persistente en el arco del rival.
Aunque, bueno, pese a ver ante Deportivo Pasto esa arremetida agresiva, la que le concedió al Junior de Barranquilla cuatro goles a favor en menos de 45 minutos y la que pide casi que a diario el juniorísmo, las erratas en la zaga también pasaron factura.
¡Pilas, Arias! En lo que va de este semestre de la campaña 2026 has vociferado mucho ante la prensa ‘quillera’ que se trabaja duro por mejorar la defensa ‘rojiblanca’, pero de ver esa labor ardua que citas constantemente, nada de nada aún. ¡Y recuerda: ahora sí empieza el verdadero baile!




