El de Quilla sigue invicto y líder del campeonato en este segundo semestre de la temporada 2025.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla le dio vuelta al marcador con un 2-1 en las postrimerías de su juego por la fecha 7 de la Liga Betplay-II frente al Bucaramanga en el Metropolitano Roberto Meléndez, resultado dulce porque se debía ganar por la celebración de los 101 años del Rojiblanco y porque la hinchada ‘currambera’ respondió en las gradas. Con esta victoria, el cuadro barranquillero llega a 17 unidades y se mantiene líder solitario en la tabla de posiciones.
Las acciones del primer tiempo se dibujaron en un impecable gramado del Coloso de la Ciudadela con un Tiburón algo confuso a la hora de hilar su ofensiva y errático por momentos en su zaga defensiva, mientras que al Leopardo se le vio más inquietante desde el primer minuto.
Tres opciones de peligro provocó la visita, en dos interviniendo bien el meta Mauro Silveira. En cuanto al local, una sola de gran peligrosidad generó en arco visitante, esta con un remate en las 16 con 50 de Bryan Castrillón, pero el golero bumangués la inhibió.
Los 45 iniciales acabaron sin mayores cercanías hacia un grito de gol, manejando más la pelota Bucaramanga y con un Junior intentando recuperarla para ir por el primero de la tarde. Sin embargo, no hubo más nada.

La segunda parte comenzó a moverse tal cual se presentó en la anterior, el Leopardo manejando la pelota y Junior siendo quien buscaba proponer, más porque requería ese gol para emocionar a quienes estaban en las tribunas del Roberto Meléndez.
Y cuando comenzó a manejar la temática del compromiso, se le concedió un penal al minuto 54, el que abriría la cuenta. No obstante, Guillermo Paiva lo ejecutó como no se deben patear estos cobros y lo marró.
Ahogado esa celebración de diana, el émulo se topó diez minutos después con el del triunfo parcial. ¡El que no los hace…!
Este en una desatención defensiva, la cual, después de analizar la jugada en el VAR por un tiempo bastante exagerado, se determinó que la esférica no le dio en la mano al jugador del Bucaramanga ni hubo fuera de juego, decretándose luego el gol para Fabry Castro.
Ahora, le tocó remar al equipo de Alfredo Arias por empatarlo, haciendo este modificaciones, porque si bien manejaba la redonda, no tenía profundidad ni rompía con riesgos la zaga del Búcaros. Tras ese penal errado, Paiva se apagó, pues más allá de todo venía jugando bien.
Metiendo a Teófilo Gutiérrez, el Tiburón halló mayor claridad, la que lo llevó a provocar mayores sustos al rectángulo rival. Ello le ayudó para que pudiera fabricar dos penales, los que esta vez sí fueron facturados, ambos por Steven “Tití” Rodríguez, quien también ingresó en esa etapa complementaria.
Esas dos anotaciones en los minutos finales de este cotejo por la fecha 7, conllevaron a que el hincha ‘tiburón’, que acudió en masa al Metropolitano, se fuera a su casa alegre. Más todavía, porque casi siempre que Junior de Barranquilla festeja su cumpleaños en el Metro y con estadio abarrotado, se pierde o empata.




