La familia, compuesta por seis personas, había llegado a esa ciudad brasileña desde Bogotá, para celebrar los quince años de una de ellas.
Un helicóptero Robinson R44 (matrícula PP-MFS) se estrelló la mañana del sábado 8 de agosto de 2026 en una zona de mata densa y de difícil acceso del Parque Nacional de Tijuca, cerca de la Vista Chinesa, en Alto da Boa Vista (Zona Sur de Río de Janeiro).
Las cuatro personas a bordo murieron carbonizadas. Las víctimas son el piloto brasileño Alessandro Rocha y tres turistas colombianas de la misma familia: Lida Rocío Cubillos, de 59 años; su hija Wendy Manrique Cubillos, de 37; y Sofía Murillo Manrique, de 17 años, quien era nieta de Rocío e hija de Wendy.
El Corpo de Bombeiros fue alertado a las 11:11 hora local. La aeronave, operada por Voos Rio Panorâmicos e Serviços Aeronáuticos (VRP), había despegado del Aeropuerto de Jacarepaguá para un vuelo panorámico turístico de unos 20 minutos con las puertas abiertas. Según el informe inicial de las autoridades brasileñas, el aparato explotó al impactar en la ladera, provocando un incendio que se extendió por la vegetación.
Los equipos de rescate, con unas 40 personas, 11 vehículos y unidades especializadas, localizaron los restos en terreno escarpado. Posteriormente, informaron que no hubo sobrevivientes.
Las tres colombianas formaban parte de un grupo familiar de seis personas que había llegado a Río de Janeiro el lunes anterior para celebrar los 15 años de Laura Manrique. Durante la estancia visitaron puntos turísticos como el Cristo Redentor, el Pão de Açúcar, Copacabana y Búzios. Contrataron el sobrevuelo (parte de un paquete de aproximadamente 4.400 reales). Como el helicóptero solo admitía tres pasajeros, el grupo se dividió: Rocío, Wendy y Sofía embarcaron en el primer vuelo; Víctor Manrique (hijo de Rocío y hermano de Wendy), su esposa Daniela Castañeda y Laura quedaron en el hangar esperando el segundo turno.

Victor Manrique relató a medios brasileños: “Llegamos para un recorrido en helicóptero de 20 minutos. Éramos seis personas. Nos dijeron que habría tres personas por helicóptero. Debido a circunstancias de la vida, ninguno de los tres pudimos subir al primer helicóptero porque llegaron primero. Y como llegaron primero, fueron los primeros. Íbamos a subir al helicóptero cuando llegaran de regreso”.
Los familiares que esperaban notaron la demora y se enteraron del accidente a través de internet y redes sociales; en el hangar habrían oído referencias a un “aterrizaje forzoso”.
Los cuerpos de Rocío y Wendy debían identificarse por arcada dentaria, ya que solo Sofía portaba documento. Parientes, entre ellos el padre de Sofía, viajaron desde Bogotá y llegaron este domingo 9 de agosto al Instituto Médico-Legal (IML) de Río, con apoyo de una intérprete del Consulado de Colombia.

La Cancillería de Colombia lamentó el hecho, expresó condolencias a las familias y confirmó que el Consulado en Río actúa en coordinación con las autoridades brasileñas para los trámites y la asistencia. El CENIPA investiga las causas del accidente. El piloto Alessandro Rocha tenía unos 20 años de experiencia como instructor de ultraligeros y helicópteros.
Entre tanto, las autoridades locales han pedido a la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) mayor fiscalización de los vuelos panorámicos, una actividad turística frecuente en la ciudad.




