El joven asesinado se desempeñaba como domiciliario y, aparentemente, la tienda en la que prestaba sus servicios se habría negado a pagar extorsión.
La sangrienta ola de violencia y extorsiones que golpea al área metropolitana sería el factor que cobró una nueva vida en la noche del miércoles 12 de agosto. Un atroz ataque a bala perpetrado en la carrera 17 con calle 59C, en pleno barrio Las Moras, de Soledad, dejó como saldo un joven muerto y otro herido.
La víctima fatal fue identificada como Sebastián Andrés Yance Sanjuanelo, de apenas 20 años, quien se encontraba conversando con un grupo de conocidos cuando fue sorprendido por sujetos armados que le dispararon a quemarropa en cuatro oportunidades, causándole la muerte de forma casi instantánea.
En el mismo hecho, un proyectil aleatorio alcanzó a Miguel Ángel Sánchez Brito, de 26 años, quien resultó herido en uno de sus hombros al ser impactado por una bala perdida en medio de las detonaciones.
Las primeras hipótesis manejadas por la SIJÍN apuntan a verificar si el ataque está relacionado con el cruce de cuentas y la disputa territorial entre las estructuras criminales de los Costeños y los Pepes, bandas que sostienen una pugna por el control del microtráfico y el cobro de cuotas en el sector.
Sin embargo, allegados y familiares de la víctima desmintieron categóricamente cualquier vínculo del joven con grupos al margen de la ley. Según denunciaron con indignación, Sebastián era un trabajador humilde que laboraba como domiciliario y señalan que su asesinato habría sido una cruel venganza de los extorsionistas, debido a que los dueños de la tienda donde prestaba sus servicios se negaron a pagar la cuota exigida.
En todo caso, unidades de la Sijín avanzan en la recolección de testimonios y la revisión de cámaras de seguridad en la zona para esclarecer los verdaderos móviles de este trágico hecho y dar con los autores materiales del crimen.




