¿Se tendrá en cuenta la exigencia de los clubes como Junior, Nacional, América, Medellín, Millonarios, Cali, Santa Fe y Once Caldas, que piden que el nuevo contrato les dé más dinero a ellos que al resto?
Por: Iván Peña Ropaín.
Llegó la fecha que muchos futboleros en Colombia esperaban: lunes 21 de septiembre, día en el que la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) fijó la Asamblea Extraordinaria, que sería la definitiva, para que los 36 clubes afiliados a esa entidad estudien, debatan y escojan la mejor oferta del canal que se haría a los derechos de transmisión de los partidos del rentado local para el ciclo que iniciará en 2027.
La reunión obedece a que el actual contrato, que lo tiene el canal deportivo-privado Win Sports desde febrero de 2012, vence el próximo 31 de diciembre, y estando este canal entre los opcionados a quedárselo nuevamente, lo que muchos hinchas en el país no quieren, hay que decirlo.
Pese a que todo este tema se ha manejado con confidencialidad por parte de la Dimayor, como suele ocurrir, siempre se filtra información y esta da cuenta de que el panorama actual del negocio habla de la participación de grandes multinacionales y propuestas independientes, siendo las del espectro más fuerte:
- Win Sports (actual poseedor) presentó una propuesta de renovación que ronda los 70 millones de dólares. Cuenta con una cláusula de preferencia, lo que significa que si Dimayor elige otra propuesta, Win tiene un plazo de 60 días para igualar el valor y quedarse con el contrato.
- Alianza Disney+ / Paramount+, dos gigantes del streaming internacional interesados en adquirir los derechos de transmisión digitales y de TV para difundir, en especial, los partidos de los equipos con mayor audiencia, lo que supondría un cambio drástico en la distribución tradicional.
- Propuesta de Mauricio Correa (Joint Venture / Dimayor TV). El fundador original de Win Sports impulsa una oferta externa cercana a los 100 millones de dólares anuales mediante un modelo de plataforma propia (OTT) para los clubes.
Pero recordemos que el verdadero conflicto ya no es solo con los canales, sino entre los propios clubes colombianos, principalmente los ocho equipos históricos y de mayor hinchada (Nacional, Millonarios, América de Cali, Junior, Santa Fe, Deportivo Cali, Medellín y Once Caldas), que emitieron un comunicado advirtiendo que no cederán sus derechos de imagen ni escudos para el nuevo contrato si no se cambia el modelo de reparto del dinero.
El denominado ‘G8’ exige pasar de una distribución casi igualitaria a un formato mixto que premie las variables de audiencia, rating y rendimiento deportivo, que es lo que manejan dicho número de clubes en comparación con los demás, que vienen percibiendo lo mismo por los derechos de transmisión de televisión, pero que poco o nada les invierten a sus planteles para mejorar el balompié patrio.




