La víctima tenía aproximadamente siete años en el negocio.
Un presunto caso de extorsión sería el motivo por el cual criminales impiadosos le quitaron la vida a una mujer comerciante en el barrio Ciudadela 20 de Julio, en la localidad Metropolitana de Barranquilla.
El crimen de Astrid Jiménez Araque, de 47 años, se registró la noche del sábado 27 de junio en el puesto de fritos y venta de picadas que tenía situado en la carrera 1E con calle 47. Hasta ese sitio llegaron dos hombres en una motocicleta, al parecer, haciéndose pasar como clientes.
No obstante, de un momento a otro revelaron sus verdaderas intenciones. Uno de ellos sacó un arma de fuego que llevaba escondida en la pretina de su pantalón y la accionó contra la reconocida fémina. Los disparos fueron letales y causaron la muerte de ella en el sitio.
Según información recopilada por las autoridades, la víctima llevaba alrededor de siete años con el negocio de venta de fritos y picadas, siendo su sencillez y amabilidad las cualidades que le hicieron ganarse el cariño de las personas de los alrededores, quienes hoy lamentan su muerte y la recuerdan como una buena persona.
Astrid era madre de una niña y era conocida por su dedicación al trabajo, con el que sostenía a su familia. Las autoridades señalaron que el hecho es materia de investigación y, aunque la hipótesis principal apunta a un posible caso de extorsión, no se descartan otras líneas de estudio.




