El jugador Jefferson Lerma puso a correr al cuerpo médico de la Selección Colombia, luego de que quiso cortarle una bola al volante 10, que acabó arrojándose a la gramilla ante el impacto.
Por: Iván Peña Ropaín.
Fue un simple golpe el que padeció en su tobillo James Rodríguez y el que, hasta ahora no se ha dicho nada negativo desde el cuerpo médico, podrá interferir para que actúe en el compromiso amistoso que este sábado (8:00 p. m.) sostendrá la Selección Colombia contra México en Estados Unidos.
El momento se dio en medio de la práctica matutina que realizaba el plantel ‘tricolor’ en su sede de concertación en Texas, cuando en una disputa de pelota en toque reducido su compañero Jefferson Lerma se arrojó para quitársela, pero se resbaló y terminó impactando en su maléolo izquierdo al volante cucuteño.
Corrió de una parte del cuerpo técnico hasta donde yacía tirado en el césped el 10 para disponerse a atenderlo, mientras el futbolista daba serias muestras de dolor.
Previamente, Lerma quiso contentarlo y disculparse, dándole un ‘golpecito’ en la cabeza, pero a lo que no reaccionó apaciblemente el actual jugador del León de México, acercándosele luego Rafael Santos Borré para ver qué le había sucedido, y al cerciorarse de que no era grave la cosa, se fue de nuevo a la sesión de entrenamiento que cumplía.
Después del cotejo ante los mexicanos, Colombia sostendrá su segundo de fogueo el próximo martes 14 de octubre (7:00 p. m.) contra Canadá, también en suelo estadounidense.




