Los indicios de su muerte eran reales. El joven comunicador habría sido ejecutado por las disidencias de las FARC cuando realizaba un trabajo periodístico en zona rural del municipio de Briceño, Antioquia.
Una comisión humanitaria integrada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Defensoría del Pueblo recuperó el cuerpo sin vida del periodista Mateo Pérez Rueda, de 25 años, director del medio digital El Confidente de Yarumal y estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional.
El hallazgo se produjo en zona rural del corregimiento de Travesías, donde el comunicador fue visto por última vez el martes 5 de mayo. Según las primeras versiones, Pérez Rueda fue interceptado por guerrilleros del Frente 36 de las disidencias de las Farc línea de alias Calarcá, retenido, interrogado y posteriormente asesinado mientras cubría los enfrentamientos armados y la crisis humanitaria en la región.
El cuerpo fue entregado a la comisión humanitaria y se encuentra en proceso de traslado hacia el área urbana de Briceño. Posteriormente será llevado a Medicina Legal en Medellín para la necropsia y demás procedimientos de rigor, antes de ser entregado a su familia en Yarumal.
Pérez Rueda se desplazaba en motocicleta para documentar la compleja situación de orden público en el norte de Antioquia, marcada por disputas territoriales entre el Frente 36 de las disidencias y el Clan del Golfo. Familiares y testigos reportaron el hallazgo previo de sus pertenencias (motocicleta, celular, billetera y llaves) en una vía rural, lo que aumentó las sospechas sobre su asesinato.
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) confirmó que el operativo humanitario permitió verificar los indicios de su muerte y recuperar los restos. Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) y la Defensoría del Pueblo habían coordinado la misión ante la imposibilidad inicial de acceso por condiciones de seguridad.

La FLIP exigió garantías reales de seguridad para periodistas regionales y llamó a las autoridades a esclarecer los hechos con celeridad. Con este caso, suman al menos 8 comunicadores asesinados durante el Gobierno de Gustavo Petro, según conteos preliminares.
“Hacemos un llamado urgente y directo al Gobierno para que deje de ser indiferente frente a las agresiones contra la prensa y adopte medidas reales de protección para quienes están en riesgo y en situación de vulnerabilidad. La estigmatización contra la prensa, sumada a la ausencia de una defensa firme y sostenida desde el poder público, ha deteriorado las garantías para ejercer el periodismo en regiones afectadas por actores armados y poderes ilegales. Durante el gobierno del presidente Gustavo Petro han sido asesinados ocho periodistas. Pese a los llamados reiterados al Gobierno nacional y al Alto Comisionado para la Paz, Otty Patiño, las medidas de prevención y protección para la prensa siguen siendo insuficientes. La seguridad de periodistas debe ser una prioridad, pues continúan quedando en medio de las disputas armadas”, expresó con indignación la FLIP.
La muerte de Mateo Pérez Rueda ha generado conmoción nacional e internacional, reviviendo las alertas sobre los riesgos extremos que enfrentan los periodistas que cubren el conflicto armado en zonas de alta influencia de grupos armados ilegales. Su familia y colegas exigen justicia y verdad.




