Las autoridades lanzan advertencias y activan campañas para enseñar a la ciudadanía lo que debe hacer si recibe una llamada o un mensaje amenazante.
Las llamadas intimidantes, los mensajes amenazantes y las falsas exigencias económicas continúan sembrando temor entre comerciantes, transportadores y ciudadanos de Barranquilla y su área metropolitana. Frente a este panorama, la Policía Nacional de Colombia anunció el fortalecimiento de una ofensiva preventiva liderada por unidades del GAULA para cerrar el cerco contra el delito de la extorsión.
La estrategia busca no solo combatir a las estructuras criminales detrás de estas intimidaciones, sino también enseñarles a los ciudadanos cómo identificar y reaccionar ante posibles intentos de extorsión, especialmente aquellos que se realizan mediante llamadas telefónicas provenientes, en muchos casos, desde centros carcelarios.
Según informó la institución, las actividades se vienen desarrollando a través de acercamientos permanentes con comerciantes, conductores del sector transporte y comunidades de distintos barrios, donde uniformados entregan recomendaciones de autoprotección y orientación sobre las modalidades más utilizadas por los delincuentes.
Uno de los puntos que más llama la atención dentro de la campaña son los espacios pedagógicos y cursos rápidos que adelantan miembros del GAULA junto con la Policía Comunitaria. En estas jornadas, los ciudadanos aprenden a reconocer señales de alerta durante llamadas sospechosas, verificar información antes de actuar y evitar caer en presiones o exigencias económicas realizadas por criminales.
Las autoridades advirtieron que muchas víctimas terminan entregando dinero por miedo o desinformación, razón por la cual insistieron en la importancia de mantener la calma, no suministrar datos personales y comunicarse inmediatamente con las líneas oficiales de atención.
De manera paralela, la Policía también intensificó las campañas puerta a puerta en diferentes sectores de Barranquilla y municipios del Atlántico, distribuyendo carteles con los rostros de los más buscados por este delito para incentivar la colaboración ciudadana y obtener información que permita avanzar en las investigaciones.

El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, aseguró que estas acciones hacen parte de la estrategia institucional para frenar uno de los delitos que más afecta la tranquilidad y la economía de los barranquilleros.
Asimismo, reiteró que la denuncia sigue siendo clave para enfrentar a las redes criminales dedicadas a la extorsión y pidió a la ciudadanía reportar cualquier hecho sospechoso o intimidación a través de la línea 165 del GAULA, la línea de emergencia 123 y la línea contra el crimen 317 896 5523.
Mientras las autoridades intensifican la ofensiva preventiva, el llamado a la ciudadanía es claro: desconfiar de las llamadas intimidantes, verificar siempre la información y denunciar antes de convertirse en una nueva víctima de la extorsión.




