Gracias a esta labor conjunta y bajo criterios de mínima seguridad y confianza, los participantes aportan al mantenimiento y conservación de los espacios públicos de la ciudad.
Las segundas oportunidades también pueden comenzar con una escoba, una brocha o una guadaña. En Barranquilla, 35 personas privadas de la libertad que han demostrado buena conducta salieron de los centros penitenciarios para ponerse al servicio de la ciudad y contribuir a la recuperación de espacios públicos, en una jornada que busca combinar limpieza, embellecimiento y resocialización.
La iniciativa se desarrolló en el puente de la Cordialidad con Circunvalar, a la altura del barrio Villas de San Pedro, donde los participantes trabajaron en uno de los sectores afectados por el arrojo inadecuado de residuos. Con escobas, herramientas de corte y elementos de pintura, los hombres asumieron la tarea de transformar el entorno y demostrar que el trabajo comunitario también puede convertirse en un camino hacia la reintegración social.
La jornada fue liderada por la Alcaldía de Barranquilla y el INPEC, en una alianza entre el programa distrital ‘Barranquilla Limpia y Linda’ y la estrategia nacional ‘¡Buena esa!’. Bajo criterios de mínima seguridad y confianza, las personas privadas de la libertad participaron en labores destinadas a mantener y conservar espacios que ya han sido recuperados por el Distrito.
El alcalde Alejandro Char destacó que este tipo de oportunidades pueden marcar una diferencia en el futuro de quienes cumplen una condena. “¿De qué sirven las cárceles si no salen de ahí como ciudadanos nuevos, con una nueva oportunidad, un nuevo comienzo?”, señaló el mandatario, al insistir en la importancia de que quienes recuperen su libertad puedan hacerlo con nuevas herramientas para buscar un empleo digno y aportar a la sociedad.

El trabajo se concentró en tres frentes principales: limpieza y recolección de residuos, corte de maleza y pintura de bordillos. Más allá del resultado físico en el espacio público, la actividad busca fortalecer valores como la disciplina, la convivencia y el compromiso social, elementos considerados fundamentales dentro de los procesos de resocialización y justicia restaurativa.
La estrategia distrital ya muestra resultados en diferentes sectores de Barranquilla. De acuerdo con la Administración, durante el gobierno de Char se han recuperado 83 puntos críticos que durante años estuvieron afectados por la disposición inadecuada de residuos. En estos lugares se han adelantado jornadas de limpieza, reparación de andenes, siembra de plantas, pintura de murales y acciones pedagógicas junto con las comunidades.
El impacto de estas intervenciones alcanza 70.820 metros cuadrados de espacio público recuperado, según las cifras entregadas por la Alcaldía. Además de devolverle utilidad y mejorar la imagen de estos sectores, la gestión representa una contribución ambiental, con una estimación de mitigación y prevención de 45.067 toneladas de CO₂ equivalente al año.

La alianza con el INPEC también contempla la participación de personas privadas de la libertad de los establecimientos La Modelo y El Bosque. La información suministrada por la Alcaldía señala que la estrategia busca vincular a 40 participantes, 20 de cada penitenciaría, a jornadas de recuperación y embellecimiento urbano, fortaleciendo el vínculo con la comunidad mediante actividades bajo esquemas de confianza y mínima seguridad.
Así, mientras Barranquilla recupera espacios que alguna vez fueron convertidos en focos de contaminación, quienes participan en estas jornadas encuentran una oportunidad para aportar y prepararse para una nueva etapa de sus vidas. La apuesta de ‘Barranquilla Limpia y Linda’ y ‘¡Buena esa!’ pone sobre la mesa una idea sencilla, pero poderosa: una ciudad también puede cambiar cuando quienes alguna vez se equivocaron reciben la oportunidad de poner sus manos a la obra.




