Desde que, en octubre de 2023, el Comité Olímpico Internacional (COI) castigó al comité ruso por la invasión de su gobierno a Ucrania y asuntos de dopaje, no compitió ni en los Olímpicos París 2024 ni en los Juegos Milán-Cortina 2026.
Por: Iván Peña Ropaín.
No ha sido de gran agrado para muchos comités en el mundo la determinación que tomó, en días anteriores, la máxima autoridad, el Comité Olímpico Internacional (COI), de levantar provisionalmente la sanción que había sobre el Comité Olímpico Ruso (ROC) y que venía inhibiendo que sus deportistas pudieran actuar en estas justas planetarias.
Ante la determinación del COI, basada en que el organismo ruso removió de su afiliación a las organizaciones deportivas regionales de los territorios ocupados en Ucrania (Lugansk, Donetsk, Jersón y Zaporiyia), ahora los atletas de esa nacionalidad podrían estar en Los Ángeles 2028, que será la próxima cita olímpica.
Sin embargo, el propio COI ha sido enfático en algo: no organizará eventos en Rusia ni invitará a autoridades rusas a sus actos, dejando aún en “stand by” la decisión sobre permitir el uso de la bandera y el himno rusos en los propios Juegos Olímpicos, lo que, señaló la entidad, se anunciará más adelante.
Eso sí, dejó en manos de cada Federación Internacional y organizador de eventos la decisión sobre si acogen competiciones en Rusia, invitan a representantes del Gobierno o del Estado ruso, o permiten la exhibición de la bandera, el himno, los colores u otros símbolos de esa nación, siempre en función de si sus federaciones nacionales se encuentran en situación regular.
A todo lo anterior le anexan la denominada “Carta Olímpica”, recordándole al comité ruso que deberá asegurarse de que la selección de sus deportistas no se base únicamente en el rendimiento deportivo, sino también en su capacidad de actuar como modelos que respeten y promuevan una sociedad pacífica a través del deporte.
Por último, esa alta dignidad del deporte universal remarcó que el levantamiento de la némesis impuesta es estrictamente provisional y que se mantendrá una estricta supervisión sobre el cumplimiento de las normativas de neutralidad territorial y las reglas mundiales antidopaje.
Como se rememorará, el COI impartió el histórico castigo a Rusia debido a dos causas principales: un masivo sistema de dopaje de Estado detectado tras los Juegos de Sochi 2014 y, posteriormente, la violación de la “Carta Olímpica” al absorber de manera unilateral a las organizaciones deportivas de regiones ucranianas ocupadas tras la invasión a Ucrania en 2022.




