En tono de mofa, pero que no estaría alejado de lo que muchos piensan, una habitante de este sector le manifestó a Impacto News que les tocará bloquear vías, a ver si la Policía así los atiende y desarrolla constantes patrullajes.
En las últimas semanas se ha incrementado la quejadera, esa misma que resuena con fuerza en otros sectores de Barranquilla, principalmente en los del sur, como el barrio San Isidro, por parte de muchos de sus moradores, debido a que la “atracadera” dice “aquí estoy” todos los días, mientras que los patrullajes de la Policía se pronuncian “cada año luz”.
En esa zona del suroccidente de la ciudad, la noche del lunes anterior se reportó un nuevo asalto con arma de fuego, siendo víctima un hombre que, al parecer, dejó en su lugar de residencia a quien sería su compañera sentimental, quien, por suerte, se habría salvado de los antisociales.
Pero quien no corrió con esa fortuna fue el hombre, a quien abordó el atracador, que venía caminando como si nada por el bulevar de la calle 50, a la altura de la carrera 27, dirección en la que ocurrió el suceso de inseguridad y que es uno de los más azotados por las “ratas”.
Tras intimidar el victimario a su “presa” con el revólver que le mostró y luego de quitarle sus pertenencias, entre ellas su celular, el bandido se montó rápidamente en una moto que lo esperaba estacionada a pocos metros y que era conducida por su cómplice, tomando rumbo desconocido en la huida.
Habitantes de este popular barrio barranquillero ya no saben qué hacer, porque afirman que la atracadera anda desatada con mayor brío desde las última semanas y, pese a que han sido incontables los llamados al cuadrante de la Policía Nacional, esta brilla por su ausencia.
Ante esta desbordada problemática de inseguridad que se reporta en San Isidro, en tono de broma, pero con tinte serio, una señora que reside en inmediaciones de ese punto en especial del barrio manifestó a Impacto News: “¡Mijo! Nos tocará protestar bloqueando calles para ver si así la Policía nos escucha y toma medidas ante esta robadera, que no perdona ni a las ancianas. Tristemente, ya no sabemos qué hacer”.
Redacción: Iván Peña.




