El mandatario explicó que recorrieron casi 10 kilómetros “en rines” hasta llegar a un punto seguro y hacer transbordo a otra camioneta. Luego se trasladaron hasta la Estación de Policía de Tame.
En un nuevo episodio de violencia que sacude el convulso departamento de Arauca, el gobernador Renson Jesús Martínez Prada fue blanco de un atentado armado este lunes por la mañana, mientras se desplazaba por las carreteras del municipio de Fortul.
El mandatario confirmó el ataque a través de sus redes sociales, alertando: “Nos acaban de atacar”, en un mensaje que desató tensión máxima en la región petrolera fronteriza con Venezuela.

El atentado ocurrió alrededor de las 9:00 a. m., cuando la caravana oficial del gobernador abandonaba Fortul tras una agenda de trabajo oficial. Según relatos preliminares, hombres armados no identificados abrieron fuego con ráfagas de fusil contra el vehículo oficial, impactando la carrocería en varias ocasiones.
Martínez Prada, de 45 años e ingeniero ambiental de profesión, resultó ileso, al igual que su esquema de seguridad y acompañantes, gracias a la rápida maniobra de evasión y el blindaje del convoy. “Estamos a salvo, pero esto no puede seguir así. Arauca clama por paz”, expresó el mandatario en un breve comunicado posterior, desde un punto seguro.

Este no es el primer roce con la muerte para Martínez Prada, quien asumió el cargo en enero de 2024 con el aval del Partido Liberal. En abril de ese año, la Fiscalía alertó sobre un plan de las disidencias de las FARC para atentar contra su vida, ordenado por alias “Pescado”, líder del Estado Mayor Central.
El gobernador había denunciado públicamente la escalada de violencia en la zona, atribuida a la presencia de grupos como las disidencias, el ELN y la Segunda Marquetalia, que disputan control territorial y rutas de narcotráfico en la frontera. “Estas acciones responden a nuestras denuncias contra el cese al fuego y la inseguridad que azota a los araucanos”, señaló en su momento.
Las autoridades no han atribuido formalmente el atentado a un grupo específico. La Policía Nacional y el Ejército desplegaron un perímetro de seguridad en Fortul, un municipio clave por su proximidad a pozos petroleros y pasos clandestinos hacia Venezuela.

La Federación Nacional de Departamentos (FND), a través de su presidente Carlos Amaya, emitió un comunicado solidario: “Condenamos este cobarde ataque a la democracia. No permitiremos que los actores armados desestabilicen nuestras instituciones”. Líderes locales, como el alcalde de Fortul, José Luis Silva, describieron la escena como “un caos de balas y miedo”, y pidieron mayor presencia militar para proteger a la población civil, que vive bajo constante amenaza de extorsiones y reclutamientos forzados.




