La hipótesis se direcciona a la extorsión, lo que evidencia la vulnerabilidad de los tenderos en el Atlántico, pese a los planes de seguridad y campañas que adelantan las autoridades competentes.
Una nueva víctima mortal y un herido de gravedad, madre e hijo, al parecer por el cancerígeno actuar de los extorsionistas cuando su objetivo se niega a pagar una “vacuna”, dejó un suceso hostil reportado la noche del viernes anterior en la tienda de razón social La Primavera, en el barrio Los Cedros, en Soledad.
Tras el ataque armado perpetrado por sicarios y registrado en ese punto comercial, situado en la calle 74 con carrera 15, de acuerdo con las informaciones preliminares, pereció la mujer identificada con el nombre de Rosa Beatriz Mora Pérez y resultó con lesiones considerables el joven David Vallejo Mora, quienes laboraban en la enunciada tienda.
Una vez se produjo el atentado y los asesinos huyeron en moto de la escena del crimen, ambas personas fueron auxiliadas con rapidez por familiares y vecinos hacia la Clínica Los Almendros, pero, por lo que se informa extraoficialmente, Rosa, a quien le decían por cariño Pato, llegó a esta sin signos vitales, mientras que los galenos luchaban por mantener con vida a David.
Las autoridades no descartan que este hecho de sangre esté ligado a presuntas exigencias económicas que les venían haciendo a los propietarios de La Primavera desde hace tiempo y, al negarse a pagarles a los extorsionistas, estos habrían tomado la bélica represalia.
Este nuevo caso de violencia contra comerciantes en el departamento del Atlántico es una evidencia más de la crítica situación que viven cientos de trabajadores en esta área, viéndose obligados a seguir laborando porque están pagando las “vacunas” que les imponen los hampones, mientras otros han optado por cerrar definitivamente sus negocios o dejar su suerte a la de Dios al rehusarse al pago de la coacción económica.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle
Redacción: Iván Peña




