Informaron que, a la fecha, en ese sector, han retirado 4.421 toneladas de residuos contaminantes, los cuales pudieron afectar seriamente los cuerpos de agua de la Ciénaga de Mallorquín y el mar Caribe.
Por: Iván Peña Ropaín.
Frente a las lamentables y repudiables imágenes que se observaron en las últimas horas, tras el fuerte aguacero del lunes anterior y que denotan la enorme falta de cultura ciudadana en la ciudad: una estela de basura copando un enorme tramo del denominado arroyo León, la Alcaldía de Barranquilla tomó acciones e hizo un merecido “jalón de orejas”.
Resulta que, tras mencionada lluvia, se acabó taponado dicho cauce urbano con la enorme cantidad de residuos sólidos, por lo que la administración Distrital tuvo que llevar maquinaria amarilla para remover los elementos que quedaron bajo el puente de la antigua vía que conducía al municipio de Puerto Colombia, en el área metropolitana de Barranquilla, muy cerca de la Universidad del Atlántico, los cuales obstruían el canal de concreto, lo que, sin duda, generaba una emergencia ambiental.
En el video publicado en las redes y coordinado por las oficinas de Cultura Ciudadana y la Agencia Distrital de Infraestructura, dependencias pertenecientes a la Alcaldía, también enviaron como mensaje que, cuando se producen precipitaciones, se evite arrojar basuras a los cauces urbanos que se producen en varios sectores de la capital del Atlántico, añeja práctica que igualmente ha causado emergencias ambientales en el pasado.
“Cuando llueve, la basura que dejamos en las calles termina llegando a nuestros arroyos”, mensaje que no es más que un apropiado llamado para que todos los que habitamos en la Arenosa apelemos a la cultura ciudadana, porque ser barranquillero no solo es Junior y el Carnaval, por ejemplo.
Asimismo, explicaron que en enunciado arroyo León hay una especie de barrera, o como lo denominaron, trampa, para evitar que las basuras sigan el cauce de esa corriente urbana, pero siendo lo vital que esos residuos no lleguen ahí y se queden estancados, ya que también generan problemática ambiental.
Y en torno a eso último, la preocupación es latente porque los arroyos de la cuenca occidental de la capital del Atlántico drenan hacia la Ciénaga de Mallorquín y, posteriormente, se dirigen al mar Caribe.




