El mandatario colombiano esperó por el jefe diplomático estadounidense en el Batallón Paraíso, en la vía 40.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ya se encuentra reunido con Marco Rubio en el Batallón de Policía Militar No. 2 “Ciudad de Barranquilla” (Batallón Paraíso), en medio de la visita que tiene programada el secretario de Estado de los Estados Unidos en la capital del Atlántico.
El encuentro se dio cerca de las 2:05 de la tarde, luego de que el secretario de Estado fuera recibido en el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz por el gobernador Eduardo Verano y por el alcalde Alejandro Char. Su aterrizaje se registró a la 1:02 p. m.
De la Espriella recibió a Rubio en la entrada de la sede de despacho presidencial, acompañado por su esposa, la primera dama Ana Lucía Pineda. El jefe de la diplomacia de Estados Unidos también estaba en compañía de su esposa Jeanette Dousdebes Rubio, quien es hija de padres de origen colombiano.

La visita del Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, a Barranquilla este 8 de septiembre de 2026 se debe principalmente a un encuentro oficial de alto nivel con el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, para definir el rumbo de las relaciones bilaterales durante los próximos cuatro años.
La capital del Atlántico es la primera parada de una gira regional de Rubio que también incluirá a Ecuador y Perú en los siguientes días.
Los temas centrales y objetivos de su visita al país incluyen:
- Seguridad y narcoterrorismo: coordinar esfuerzos conjuntos para reforzar la seguridad regional y combatir de forma directa las estructuras narcoterroristas.
- Acuerdos Económicos y recursos críticos: participar en la firma de acuerdos clave sobre energía nuclear civil y el comercio de minerales críticos y tierras raras.
- Comercio y cooperación: fortalecer las relaciones comerciales bilaterales, la inversión económica y estructurar apoyo tras la emergencia provocada por el reciente terremoto que golpeó a Colombia.
- Alineación Geopolítica: consolidar la cooperación directa con la nueva administración colombiana, a la cual el gobierno estadounidense considera estrechamente alineada con sus intereses y con la defensa de la soberanía regional.




