La esperanza de encontrar con vida a la joven se apagó definitivamente, siendo la única sobreviviente de la familia Saavedra Caicedo una de las tres hermanas, Ana María, quien contó con la suerte de ser rescatada con vida.
Por: Iván Peña Ropaín.
La tragedia que golpeó a una familia caleña tras el colapso del edificio terminó escribiendo otro capítulo desgarrador y de luto en Cali: fue hallada sin vida la última de las trillizas que permanecía desaparecida desde el momento en que ocurrió la emergencia provocada por la fiereza de la naturaleza.
La joven se encontraba dentro de la edificación en la que residía junto a sus padres y dos hermanas en esa ciudad, en el barrio Cuarta de Legua, cuando esta se desplomó tras el fuerte movimiento telúrico. Desde entonces, los organismos de socorro nacionales mantenían las labores de búsqueda con la esperanza y fe de encontrarla con vida, mientras otros de sus familiares aguardaban con angustia alguna señal que alimentara esa ilusión, a la vez que cargaban con el dolor de la pérdida del resto de allegados.
Sin embargo, las horas de incertidumbre terminaron convirtiéndose en dolor. Las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de la joven, quien se suma al luto por la también muerte de sus padres, Jairo Hernán Saavedra y Victoria Caicedo, y la de otra de sus hermanas, Sofía, quienes se hallaban en el inmueble al momento del derrumbe.
Con suerte en esta dolorosa tragedia sí contó otra de las mellizas, Ana María, quien se halla bajo rigurosos cuidados médicos ante las heridas causadas por los golpes de los escombros, pero sin saber aún cuál fue el destino de su papá, mamá y dos hermanas.
Durante las labores de rescate, cada movimiento entre los escombros estuvo acompañado por la esperanza de encontrar a la joven con vida. Los equipos de emergencia trabajaron durante horas en medio de una estructura inestable y de enormes dificultades, intentando llegar hasta los lugares donde se presumía que podía encontrarse.
Cali vuelve así a vestirse de luto, mientras continúan los trabajos de atención y recuperación tras la emergencia. Detrás de cada cifra hay historias, familias y sueños que quedaron sepultados entre los escombros, recordando que, más allá de los números, esta tragedia tiene rostros y nombres que difícilmente serán olvidados.





