Lionel Messi, con su supuesta pierna menos hábil, pues es zurdo natural, también actuó de asistidor para que Enzo Fernández sacara el remate que los llevó al empate.
Por: Iván Peña Ropaín.
El partido que protagonizaron el miércoles anterior, por las semifinales del Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026, los seleccionados de Argentina e Inglaterra tenía muchos ingredientes, entre ellos el recuerdo de aquel 2-1 con el que se impusieron los argentinos a los ingleses por los cuartos de final de la Copa Mundo México 1986.
Ese partido marcó dos jugadas que quedaron perpetuadas en los anales de los mundiales, ambas cristalizadas en los dos tantos con los que la Albiceleste derrotó a los Tres Leones y facturadas por quien es considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos: Diego Armando Maradona.
Una fue la que dio la apertura en las redes en el cotejo, tras una viveza en una bola aérea y ganando la posición ante la salida del arquero inglés al colocar su puño cerca de su cabeza y dándole a la bola con este, simulando que era un cabezazo cuando era una notable mano, trampa de ese fútbol de barrio que fue bautizada como “La mano de Dios”. Minutos después llegó una diana en la que tomó la bola desde la mitad de la cancha y se llevó a cinco jugadores de ese equipo europeo, entró al área y, cayéndose y ante la plancha que le lanzó un rival, la embocó para el 2-0 parcial. Fue nombrado “El gol del Siglo”.
Pues bien, en el nuevo cruce entre Argentina e Inglaterra a nivel de selecciones y en una instancia de eliminación directa en un Mundial, esta vez en semifinales, hubo una jugada que ya sacramentan varios futboleros como “La diestra del Messías”.
Esa es la relacionada con el majestuoso centro al segundo palo, siendo zurdo, de Lionel Messi con su derecha, el cual derivó en el 2-1 del triunfo y fue concretado de cabeza por Lautaro “El Toro” Martínez, consumándose de tal manera la épica remontada.
La anotación agónica, pero histórica, se dio cuando corrían los minutos de reposición de un compromiso que pintaba irse a los 30 extras. A quien también conocen con el remoquete del Messías le luchó y le ganó una pelota al lateral Spence tras un rebote que se produjo al pegar previamente en la base del palo izquierdo del meta Jordan Pickford ante el disparo rasante de Mac Allister. Con la posesión de la esférica en sus pies, la Pulga encaró a dicho defensa, lo arrastró por la banda derecha de las 16 con 50 y colocó la sublime asistencia aérea.
Y es que, con su diestra, Lionel Messi, que moviéndose por todo el sector ofensivo de la Albiceleste se había tirado para la zona de su supuesta pierna menos hábil, también asistió para que Enzo Fernández marcara el golazo de media distancia que puso el uno a uno momentáneo.




