La ciudadanía en el departamento del Atlántico, hastiada de la inseguridad que no deja de azotarla, no lo piensa dos veces a la hora de tomar justicia por mano propia.
A poco de ser linchados por la comunidad en el municipio de Ponedera, Atlántico, estuvieron la noche del viernes anterior tres jóvenes señalados de haber ingresado a una tienda y, tras intimidar a su administrador, hurtarle el producido del día y otros elementos.
Tras haber perpetrado el hecho ilícito del que se les señala por testigos y la propia víctima, los tres individuos se dieron a la huida en moto, “felices” por creer que habían coronado. Empero, la rápida acción del tendero alertó a la comunidad y se inició una airada persecución.
Y mientras más ponederenses se unían a la montería que emprendieron contra las presuntas “ratas”, como los llamaban a medida que recorrían las vías de esa municipalidad situada en la zona oriental del departamento, su neutralización era cuestión de segundos.
Todo fue exitoso porque pudieron reducir a los presuntos atracadores y, cuando los cansados por la álgida inseguridad procedieron a darles las respectivas “muestras de cariño”, llegó una patrulla de la Policía Nacional para evitar que se tomara justicia por mano propia y, más bien, proceder a capturarlos y ponerlos a disposición de la autoridad judicial competente.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle
Redacción: Iván Peña




