Para Chile 1962, cuando no existían aún las tarjetas, pero sí el concepto de expulsión, al brasileño Garrincha se le levantó la sanción bajo el argumento de la actual polémica.
Por: Iván Peña Ropaín.
No cesan los vilipendios en contra de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) por la determinación tomada días pasados con la tarjeta roja que vio el delantero de la Selección de Estados Unidos, Folarin Balogun, en el juego de dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina, el cual ganaron los ‘gringos’ y clasificaron a octavos.
Tras ver en medio de ese choque el justo cartón colorado por el fuerte y riesgoso pisotón al bosnio Tarik, por temas del reglamento ese puntero estadounidense se perdería por una jornada el compromiso de este lunes (7:00 p. m.) frente a Bélgica por la ronda previa a los cuartos de final.
Sin embargo, como se conoció días atrás, la FIFA, supuestamente, terminó apelando a sus leyes, al artículo 27 del Comité Disciplinario del ente futbolero. Este expone la justificación técnica de suspender de forma cautelar la ejecución de una sanción de este tipo en un periodo de prueba de un año, señalando que si Balogun vuelve a cometer una infracción similar, el castigo se reactivará de inmediato.
La FIFA precisó que este tipo de actuaciones, que no son muy comunes, se presentan cuando se demanda una infracción accidental y sin intención alguna por parte de quien la comete, por lo que entraría a operar dicho artículo.
No obstante, pese a esos argumentos que expone el máximo rector del balompié mundial, los cuestionamientos se alinean a que todo obedeció a la presión de la administración del presidente Donald Trump, diciéndose extraoficialmente que ese mandatario llamó personalmente a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para exigir la revisión de esa jugada, lo que al final habría incidido en la actuación final que permitirá que esta noche ese jugador, importante en el esquema táctico del DT argentino Mauricio Pochettino, pueda estar en cancha frente a los belgas.
Caso Garrincha
Para la Copa del Mundo Chile 1962, las tarjetas no operaban entre los jueces, lo que se comenzó a dar a partir de México 1970.
En territorio chileno, el astro brasileño fue expulsado en el duelo semifinal ante los chilenos por reclamar con vehemencia y en reiteradas ocasiones las constantes faltas que cometían los rivales.
Ganó Brasil, pasó a la final y comenzó todo un tema administrativo en el que intervinieron la Confederación Brasileña de Fútbol y los presidentes de los países de Chile y Perú, llevando luego a que la FIFA solo aplicara una amonestación verbal para Garrincha, quien pudo estar en la final contra la entonces Checoslovaquia, ganándola los sudamericanos.




