La aparición del cadáver envuelto en una manta había generado alarma ciudadana, pues se creía que se trataba de una persona.
Luego de varios minutos de angustia y de las verificaciones correspondientes hechas por las autoridades, se conoció que el cadáver hallado sobre la calle 40 entre carreras 44 y 46, en inmediaciones del Centro Cívico de Barranquilla, corresponde a un canino.
El cadáver del perro fue dejado abandonado sobre la vía pública y debido a su enorme tamaño encendió las alarmas de la ciudadanía que transitaba por el sector, que dio aviso inmediato a la Policía.
Varios uniformados arribaron al lugar indicado y adelantaron las labores de verificación. Aunque no hay una confirmación oficial al respecto, reportes de ciudadanos que estaban en el sitio precisan que se trataba de un perro muerto.

De este modo, se desvirtuaría la hipótesis de que el cadáver correspondía al de un humano, como en principio se creía.




