La baja del líder guerrillero se dio en medio de combates con el Ejército Nacional.
En una operación militar de alta precisión llevada a cabo el sábado 20 de junio de 2026, tropas de las Fuerzas Especiales del Ejército Nacional abatieron a Iván Jacobo Idrobo Arredondo, alias Marlon, considerado uno de los cabecillas más peligrosos del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC al mando de alias Iván Mordisco.
Según la confirmación del propio presidente Gustavo Petro, la baja se produjo durante un operativo en zona rural del Cauca (área del Naya, entre Cauca y Valle del Cauca). El cabecilla cayó por acción de un francotirador en un procedimiento calificado como de “alta precisión”.
Alias “Marlon” era el principal cabecilla de la estructura Jaime Martínez del Bloque Occidental Jacobo Arenas, y se le identificaba como el segundo al mando de Iván Mordisco en el suroccidente del país. Las autoridades lo señalaban como responsable directo del atentado con explosivos en el túnel de Cajibío (abril de 2026), que dejó alrededor de 20 personas muertas y decenas de heridos, uno de los ataques más sangrientos contra la población civil en la región en los últimos años.
También era señalado de ser experto en explosivos y cerebro de múltiples atentados terroristas contra la fuerza pública, comunidades indígenas y civiles en Cauca y Valle del Cauca. Además, estaba implicado en narcotráfico, extorsiones, minería ilegal, reclutamiento forzado de menores y asesinatos de líderes sociales.
Por su captura el Ministerio de Defensa Nacional ofrecía una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos.

El presidente Gustavo Petro calificó la operación como “el golpe más duro” a las estructuras armadas de la mafia en el suroccidente. Así lo escribió en su cuenta de X:
“No me gusta hablar de muertos porque son muertos colombianos que no deberían ser si hubiese paz. Pero el jefe máximo de los frentes del Cauca que había enfrentado al gobierno y matado a los indígenas y caucanos en general, alias Marlon, segundo de alias Iván Mordisco, ha caído en combate”.
El Ministerio de Defensa y el Ejército Nacional destacaron que con esta baja, junto a incautaciones de fusiles, capturas y liberación de menores reclutados, se considera fuertemente debilitada o derrotada la estructura Jaime Martínez en Cauca.
Esta operación se enmarca en la ofensiva sostenida de la fuerza pública contra las disidencias del EMC en una de las regiones más afectadas por el conflicto armado y el narcotráfico. Cauca ha registrado en los últimos meses altos niveles de violencia, con enfrentamientos entre grupos armados, ataques a la población civil y asesinatos de líderes indígenas.
Hasta el momento, las autoridades informaron que se continúan adelantando labores de verificación y registro en la zona, mientras se mantienen alertas de seguridad ante posibles retaliaciones.
Este golpe representa un significativo avance en la lucha contra las estructuras residuales de las FARC que no se acogieron al proceso de paz de 2016 y que han intensificado sus acciones delictivas en el suroccidente colombiano y en otras regiones.




