Este proceder lo tendrá que hacer también para sus otros dos duelos en el Grupo G, dándose en este primer momento una retención de dos jugadores y un miembro del cuerpo técnico que les generó atraso a su arribo a Tijuana.
Por: Iván Peña Ropaín.
Minutos después de lograr un luchado empate a dos frente a Nueva Zelanda en su debut en el Grupo G del Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026, toda la delegación de la Selección Irán tuvo que empacar sus maletas en el estadio Los Ángeles, en Inglewood, en el estado ‘gringo’ de California, tomar un bus y luego un vuelo hacia Tijuana, México.
Lo anterior, en cumplimiento del protocolo establecido tras las severas restricciones de visado y medidas de seguridad especiales impuestas en contra del equipo persa por el gobierno de Donald Trump, pero registrándose en este primer proceso un inconveniente por una presunta retención ilícita denunciada por la Federación Iraní de Fútbol (FFI).
Y esa supuesta situación anómala se produjo cuando el plantel del equipo del Medio Oriente se hallaba en el Aeropuerto Internacional General Abelardo L. Rodríguez de la ciudad fronteriza de Baja California, siendo retenidos, en medio de las tensiones diplomáticas entre Irán y EE. UU., tres miembros de la comitiva deportiva: dos jugadores y un integrante del cuerpo técnico.
Por tal inconveniente, de acuerdo con la FFI, el vuelo se retrasó y llegaron tarde a su base de concentración en Tijuana, territorio mexicano, donde, por el contrario, fueron recibidos con rosas al arribar a enunciado lugar. “Debido a una demora injustificada en el proceso de salida del aeropuerto de Los Ángeles, volaron a Tijuana con retraso”, se indicó en un comunicado emitido a la opinión pública.
Aunque no detallaron exactamente por qué fue tal retención, informaciones extraoficiales en Estados Unidos sí indicaron que el proceder de las autoridades migratorias tuvo como fundamento a que los detenidos por varios minutos fueron vinculados a un pasado de servicio militar en la Guardia Revolucionaria Islámica.
En fin, lo malo para la Selección Irán y todo su séquito es que deberán seguir sintiendo la tensión estadounidense en la terminal aérea porque sus próximos otros dos compromisos por el Grupo G frente a Bélgica y Egipto serán también en Estados Unidos: Los Ángeles y Seattle.




